Sinead O’Connor: divorcio en la luna de miel


Fara_3

Las hay rápidas, y luego está Sinead O’Connor. Solo 16 dí­as ha tardado la cantante irlandesa en divorciarse del que hasta ahora era su cuarto marido, Barry Herridge, con el que se casó en Las Vegas (Nevada, EE UU) el pasado 8 de diciembre. Ella misma ha hecho pública la noticia en su blog, en el que ha explicado algunos de los motivos de esta separación, que, ha explicado, se debe principalmente a la actitud del cí­rculo de su ya exmarido.


O’Connor, de 45 años, asegura que el «comportamiento de cierta gente» ha sido determinante, incluso desde el momento en el que se celebró la ceremonia. «Mi marido estaba enormemente herido […] por la actitud de sus más í­ntimos con él con respecto a nuestro matrimonio», afirma O’Connor en una larga carta que ha hecho pública hoy mismo. «Me di cuenta de que si él se quedaba conmigo iba a perder mucho. Y que estar conmigo no iba a serle positivo, inteligente para su carrera o inteligente de cualquier otro modo. Vi cómo su vida se marchaba por cómo la gente cercana a él se comportaba. Y no puedo llevarme la vida de nadie. Y una mujer debe ser la alegrí­a de su esposo. Así­ que ¿amas a alguien? Libéralo».

En una entrevista concedida hace unas semanas a este diario, O’Connor explicaba que habí­a estado buscando un novio y que habí­a encontrado uno «perfecto», que cumplí­a con todas sus exigencias. «En realidad tuve que ser flexible con una: pedí­ uno a partir de 40 años y él tiene 38, pero me pareció que podí­a no ser tan estricta en ese aspecto». La cantante ya se habí­a casado otras tres veces, tiene tres hijos de anteriores relaciones.

Aun así­, O’Connor asegura que sigue amando a su esposo. «Es un hombre maravilloso. Le adoro. Siento no haber sido una mujer más normal». Además, según la intérprete de Nothing compares 2 U, tanto ella como Herridge cometieron un error al darse tanta prisa para casarse, lo que ha hecho a su marido «terriblemente infeliz».

La cantante también explica que, aunque su matrimonio duró 16 dí­as, solo convivieron durante siete, hasta el dí­a de Nochebuena. O’Connor pide además a sus fans y lectores de su blog que recen por su «adorable esposo», para que esté bien. «No os preocupéis por mi, tengo mucha experiencia en estos asuntos. Ocupo un buen lugar en la vida. Y feliz». Y, como ella misma asegura, se queda con el consejo que le dio un buen amigo: «Â¡Bueno, al menos te casaste en un Cadillac rosa en Las Vegas! No se puede ser más rock and roll que eso».