Tanja Nijmeijer, la holandesa que hace 10 años se convirtió en guerrillera de las FARC, reapareció para relatar la muerte del jefe militar de los rebeldes, alias «Mono Jojoy», según declaraciones que publicó el martes un portal de internet.
El portal confidencialcolombia.com informó que la mujer fue entrevistada por el periodista Jorge Enrique Botero, quien confirmó telefónicamente a la AP el relato. Explicó que la entrevista a Nijmeijer la realizó hace un mes en las selvas del sureste del país.
La holandesa contó los momentos en que las fuerzas militares en septiembre de 2010 atacaron el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, en que se encontraba Víctor Julio Suárez, alias «Jorge Briceño» o «Mono Jojoy», como era más conocido.
Luego de cada bombardeo de la fuerza pública «nosotros escuchábamos gritar al ‘Mono’. El quedó vivo después de las primeras bombas. Llamaba a ‘Quino’, su oficial de servicio, quien también murió esa madrugada, y le decía: ‘!Quino, saque a la gente, saque a la gente!’ Esas fueron las últimas palabras del Mono. Ahí está pintado él», dijo Nijmeijer.
La holandesa, de 33 años, en perfecto español, agregó que «después de las últimas bombas, yo estaba un poco sorda. Tenía el cuerpo dormido de la cintura para arriba. Me hormigueaban las manos, los brazos, todo… Entonces yo saqué la cabeza… un poquito más y vi la caleta del Mono. Eso parecía -como le dijera yo- un pastal, un cultivo: ya no había árboles, no había matas, todo había quedado arrasado. Todo estaba negro y se miraban llamas por aquí, por allá».
Nijmeijer recordó que «en las exploraciones (en la selva) a veces encontrábamos panfletos que decían: ‘Murió el terror de La Macarena (o Jojoy)…’. A nosotros nos daba risa. A los que botaban los panfletos se les olvidó que los guerrilleros tenemos una consigna: los muertos no se lloran; su memoria se lleva al próximo combate».
Sobre Jojoy, la europea dijo finalmente: «Después, con el paso de los días, a la gente le llegó la tristeza…él anduvo tantos años con nosotros, que para muchos era como un padre».
Al describir a Nijmeijer, Botero dijo que «de holandesa ya sólo tiene la nacionalidad» por la perfección con que habla el español y por lo habituada que está a las regiones de Colombia donde ha vivido. «Demoré 10 días (en la selva) para llegar hasta donde ella», precisó el periodista.
Nijmeijer «ha adquirido una enorme destreza para moverse en la selva… Es muy fuerte físicamente y con una pasmosa decisión política que refleja en cada una de sus palabras».
De la vida privada de la holandesa, Botero dijo que no tiene compañero y que añora a su país y a su familia.