Mitt Romney y Newt Gingrich prometieron completar una valla de 3.138 kilómetros (1.950 millas). Michele Bachman quiere un muro doble. Ron Paul plantea garantizar la seguridad de la frontera por cualquier medio que sea necesario, pero sin una valla, en tanto que Rick Perry afirma que puede crear en un año un sistema sin muros que ofrezca una buena vigilancia.
La noción de sellar la frontera y garantizar que no cruzarán inmigrantes sin papeles y drogas es una promesa que ninguno podría cumplir.
«Garantizar la seguridad de la frontera es un eslogan bonito, pero eso es todo lo que es», sostuvo Ted Galen Carpenter, investigador del Cato Institute, un organismo libertario. «Para acercarse siquiera a ese objetivo habría que tomar medidas que harían que resultase imposible un intercambio comercial legal con México. Ese es un precio muy alto por algo que de todos modos seguiría siendo un sistema poroso».
La Patrulla de Fronteras afirma que ejerce un control operativo sobre 1.400 kilómetros (873 millas), o el 44% de la frontera. La secretaria de Seguridad Interior Janet Napolitano asegura que «la frontera está hoy mejor que nunca».
No obstante, esos datos indican que no hay control sobre más de la mitad de la frontera.