Mujeres avanzan pero su situación todaví­a es precaria


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Aunque la participación de mujeres indí­genas en los órganos de coordinación de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODES) representa un importante logro, la situación del sector femenino en El Estor sigue siendo precaria, informó Amalia Caal, de la Asociación Estoreña para el Desarrollo Integral del Estor, Izabal (AEPDI).

Por José Fredy López IZABAL / Agencia CERIGUA

Caal dijo a Cerigua que las mujeres, sobre todo las indí­genas, deben conocer, estar empoderadas y ejercer sus derechos ciudadanos, pues con ello crece la conciencia social, y la responsabilidad de participar e involucrarse en las actividades comunitarias para la búsqueda del desarrollo integral; una asignatura pendiente para el Estado de Guatemala y un compromiso para la sociedad, que debe ser cada vez más incluyente.

La activista de AEPDI afirmó que las demandas de ese sector social siguen sin ser atendidas; no tienen acceso pleno a los servicios de salud, educación vivienda digna y agua potable, entre otros, porque las instituciones trabajan en función de lo que conviene a los funcionarios y gobiernos locales y otros sectores afines y relegan a un segundo plano las peticiones de las mujeres.

Las indí­genas en El Estor, Izabal, continúan sin acceder a la propiedad de la tierra, debido a los patrones culturales y la violencia institucional y solamente las que se organizan y participan tienen alguna probabilidad, por medio de los proyectos gestionados y ejecutados por AEPDI, con apoyo de la cooperación internacional.

Caal señaló que al analizar la situación de las indí­genas ese sector continúa sin tener acceso a la justicia pronta y cumplida y a la equidad, pues la opresión que históricamente han vivido ha convertido a la mayorí­a de ellas en prisioneras de sus propias barreras o limitaciones, al momento de participar, exigir y ejercer sus derechos; sin embargo, es hora de que tanto el Estado como la sociedad asuman la responsabilidad que les compete.