Toda la población, pero principalmente los ciudadanos y las ciudadanas que simplemente se mantienen en “gallo†observando para luego analizar y emitir sus opiniones respecto de los actos propios de los procesos político-electorales como el que está llegando a uno de sus puntos culminantes, suelen externar su simpatía o su antipatía sobre los personajes que aspiran a ocupar los altos cargos de la burocracia.
Al influjo de nuestra inquietud periodística, hemos estado cambiando impresiones con cuantas personas hacemos contacto en el bullicioso ambiente callejero y en otros lugares donde vivimos incursionando para saber qué nos dicen en relación con la cuestión político-electoral.
Cualquier humano piensa y siente qué personaje tiene el arrastre necesario como para escalar la posición de Estado que se propone alcanzar.
No es fácil pronosticar, mucho menos decir con certitud qué candidato se las trae todas para ganar; pero, con base en realidades que se dan en los diferentes ambientes, puede uno aventurarse a opinar en cuanto a tal o cual aspirante será el que, sin jugarretas con dados cargados, propios de los tahúres empedernidos y larguiruchos, se saque el “gordo†de la lotería…
La mayoría, abrumadora, si se quiere, de ciudadanos y ciudadanas con quienes hemos estado abordando el tema político-electoral del candente momento imperante, considera que el presidenciable más popular y que infunde más confianza para enderezar los entuertos, sobre todo afrontando con coraje y efectivamente la inseguridad y la corrupción que nos tienen ni más ni menos que “enchinchadosâ€, es Otto Pérez Molina, quien, a diferencia de su contrincante, su mierra no arrastra un rátigo poco o nada conveniente por su trajinar muchos, muchos, en terrenos asaz deleznables.
A los grupos y a los grupúsculos que empujan al otro presidenciable, puede salirles el tiro por la culata a la hora de la solemne como trascendental decisión cívica del 6 de noviembre.
Es de lamentar que algunos comentaristas, que se gastan tufos de ser analistas políticos, no se hayan mantenido a la altura de las circunstancias y que, antes bien, hayan descendido a lo bajo despotricando selectivamente contra uno de los más viables ciudadanos que se disputan como a ultranza la butaca presidencial que todavía ocupa don ílvaro Colom Caballeros…
A Pérez Molina se le lanzan acusaciones en las que casi nadie cree porque, según parece, no existen elementos probatorios contundentes, sino más bien, únicamente, meras especulaciones grávidas de extremismo de tipo “políticoâ€-ideológico. Dice Juan Pueblo que pesa más, mucho más, lo que sale a flote a través de importantes medios de comunicación escritos, radiales y televisados que presentan un perfil, del personaje puntero, respecto de cualidades, calidades y ejecutorias, lo cual es diferente de lo que lanzan al viento, cual protervo runrún, los difamadores que exhiben su inclinación ideológica, si es que realmente ideología puedan tener…
De Baldizón también se dice mucho que puede hacerle mella para dejarlo jirimiqueando en la loma o en la lona… Ya dijimos que como en una mierra viene arrastrando un pesado lastre en razón del desprestigio de cierta gente que empuja el carretón de la propaganda que puede desvencijarse en pedregoso camino para parar con las ruedas cuadradas, valga la figura retórica.
Ya estamos, claro está, en el umbral del segundo evento político-electoral 6/11/11. Las cifras que surjan de las votaciones nos dirán quién será el que haya de regir los destinos de la patria a lo largo del próximo período cuadrienal, pero los vaticinios de muchos electores dan el triunfo a Pérez Molina, como queda dicho.
Los guatemaltecos bien nacidos deseamos que la soberanía del país se mantenga incólume, como dando espaldas a los que pretenden atarla en el Caribe y en el sur, por lo que debemos meditar profundamente y concienzudamente, con verdadero espíritu patriótico, antes de emitir los votos en el trascendental e histórico acontecimiento de referencia…
¡Ahora o nunca!, está diciendo Juan Pueblo, y su voz es digna de escucharse para no equivocarnos a la hora de la verdad en las urnas electorales!!!…