¿Será creíble que Pedro El Ermitaño fuera el que inventara la celebérrima oración: “Por la señal de la Santa Cruz, líbranos Señor de nuestros enemigos…?†Con certeza se sabe que el medieval Pedro el Ermitaño inició la Guerra Santa y organizó la primera cruzada. De igual manera como se había hecho en las cruzadas de la Edad Media, los conquistadores españoles trajeron también ese espíritu de legitimación sagrada de los actos de sangre. “A Dios rezando y con el mazo dandoâ€. Mas la cruz no es un monopolio de la Iglesia Católica. La cruz gamada del nazismo se encuentra ya en tradiciones hindúes, que no tuvieron conexión con el mundo judeocristiano.
Según ciertas ideas esotéricas, el cuerpo vertical de la cruz representa la unión con lo alto o espiritualidad. Topográficamente, sería la polaridad norte-sur. Los brazos de la cruz son la línea horizontal, que indica la dimensión terrenal de la existencia. La cruz resulta así dualista y sugiere el origen asexuado y la unión de los contrarios.
En la cruz encontramos imágenes disímiles, abiertamente diferentes. Representación de la muerte, como las cruces de los cementerios. O esperanza de vida como la cruz roja de los botiquines u hospitales. Y qué no decir de la cruz etílica del 3 de mayo, día de los albañiles. Día de libación extremosa en los andamios de cualquier construcción. “Ponerse una de albañilâ€, es la conocida frase para indicar una borrachera.
La cruz resulta sin duda muy controversial. Por ejemplo Drácula, o cualquier otro vampiro, huyendo en estado de pánico a causa de una cruz que con valentía alguien esgrime. Películas en blanco y negro de la adolescencia en muchas partes. El mal supremo del Conde de Transilvania, frente al invencible bien representado por la cruz. Pero puede haber otra imagen. El famoso cuadro del muralista mexicano José Clemente Orozco, titulado Cristo rompe su cruz. La cruz aquí, como símbolo de la opresión y el sufrimiento que hay que vencer.
La cruz de conquistadores y misioneros acompañantes, tuvo su equivalente mesoamericano. Representaba el árbol de la vida. Y lo más sorprendente, es el signo de Quetzalcóatl, quién aparece en los códices mexicanos vestido de negro y con un hueso en la cabeza que simboliza la muerte. Una representación de la función de los sacerdotes aztecas, encargados de los extendidos sacrificios humanos.
La cruz tiene cuatro direcciones. Y el cuatro era cifra mágica para los antiguos mayas. Representaba la Tierra y también las cuatro esquinas del universo. Se trata de la visión del mundo sostenido por cuatro gigantes, que reciben el nombre de Bacabes y que refieren a los cuatro puntos cardinales. Los Bacabes son en realidad divinidades y cada uno tiene su color característico: amarillo, negro, blanco y rojo.
En la antigí¼edad grecolatina el cuatro se relaciona con la razón, especialmente entre algunas sectas pitagóricas. Además, acorde a las cosmogonías grecolatinas, cuatro eran los elementos universales: agua, tierra, aire y fuego.
Dentro de la tradición judeocristiana, el cuatro es la cifra del cuerpo mientras el tres es la del alma. Hay cuatro ríos en el Paraíso y cuatro en el Infierno. Son cuatro los Evangelistas. El nombre de Dios se escribe con cuatro letras: YHVH, o sea Yahveh o Jehová, las vocales se agregaron por razones fonéticas.
La historia católica da cuenta de la aparición al emperador Constantino, de una cruz que flotaba en el aire con una inscripción que decía que él vencería. El mismo Jesucristo habría bajado luego a la Tierra a pedirle que hiciera una cruz idéntica a la que había visto durante la batalla. El emperador mandó a hacerla de oro, con las letras Alfa y Omega.
Elena, madre de Constantino, subió al Gólgota buscando la original Santa Cruz donde habría sido crucificado Jesús. En el lugar de la crucifixión se había levantado un altar de adoración pagana dedicado a Venus. El altar fue demolido por órdenes de la madre del emperador y al escavar habrían sido encontradas las cruces de Jesús y las de los dos ladrones crucificados con él. Al no poder distinguirse cuál era la del Salvador, se aplicó un método “empírico†de comprobación. La cruz que curaba o hacía milagros, fue identificada como la de Cristo. Y así comenzó la adoración de la cruz.
La cruz, desde luego, abunda en la literatura, sobre todo en la poesía. Teresa de Jesús escribe:
“En la cruz está la vida y el consuelo
y ella sola es el camino para el cielo.â€
Y del gran poeta místico San Juan de La Cruz, el de la “noche oscura del almaâ€:
“Porque para entrar en estas riquezas de la sabiduría de Dios, la puerta es la cruz, que es angosta. Y desear pasar por ella es cosa de pocos».
Pero siglos después Jorge Luis Borges duda:
“Cristo en la cruz. Desordenadamente
piensa en el reino que tal vez lo espera,â€
Símbolo de la salvación o de la muerte? Algo es al menos seguro, la gente sabe que lo que significa “cada quién lleva su cruzâ€. Por otra parte, decimos “Cara o cruz?â€, para jugar la suerte. Terminamos entonces diciendo: “cruz y calaveraâ€, que significa justamente.