Texas empata gracias a Holland y Napoli


Deportivo2_1a

Albert Pujols pudo ser contenido y los Rangers de Texas volvieron a empatar la Serie Mundial.

Derek Holland silenció a la poderosa ofensiva de San Luis, mientras que Mike Napoli disparó un jonrón de tres carreras para que los Rangers de Texas blanquearan ayer 4-0 a los Cardenales e igualar el Clásico de Otoño a dos victorias por bando.

Deportivo2_1b_recuadro

Por ERIC Níší‘EZ ARLINGTON / Agencia AP

Napoli, a quien el mánager Ron Washington bajó un turno en el orden ofensivo, desapareció una recta del relevista Mitchell Boggs en el sexto episodio con dos compañeros en circulación que el abridor de los Cardenales Edwin Jackson dejó al concederles bases por bolas.

Después de ser vapuleados 16-7 el sábado, en un juego en el que Albert Pujols lo martirizó con tres jonrones, los Rangers lograron convertirse en el primer equipo en igualar 2-2 la serie desde que los Marlins de la Florida lo hicieron en 2003 ante los Yanquis de Nueva York. Veinte y dos de los 40 equipos que ganaron el cuarto para nivelar la serie 2-2 se terminaron coronándose campeones.

Holland, un zurdo que tení­a 5.27 de efectividad en cuatro apariciones esta postemporada, lanzó una joya al blanquear a los Cardenales con pelota de dos hits a lo largo de ocho innings y un tercio. Ponchó a siete y dio dos bases por bolas.

Estuvo a dos outs de lanzar la primera blanqueda en un juego completo en una Serie Mundial desde la obra maestra de Josh Beckett con Florida para conquistar el campeonato de 2003 en el Yankee Stadium.

«Estaba bien enfocado. Sabí­a que este era un juego importantí­simo para nosotros», comentó Holland. «Mi responsabilidad era subir mi nivel y me preparé para ello».

Salvo un doble y sencillo de Lance Berkman, el resto del ataque de San Luis quedó enfriado. Tras su noche histórica, el dominicano Pujols se fue de 4-0 y sólo una vez sacó la pelota fuera del cuadro interior.

«Quise encararlo con mi mejor repertorio», dijo Holland.

Cada turno de Pujols fue seguido con expectativa, quizás con un terror bien justificado por parte de los fanáticos de los Rangers. Salió a batear por primera vez con la posibilidad de igualar el récord de Reggie Jackson de cuatro jonrones en turnos seguidos, pero falló con un roleta al campocorto Elvis Andrus.

La única vez que Pujols fue a batear con hombres en base fue en el noveno al enfrentar a su compatriota Neftalí­ Féliz, quien logró dominarlo con un elevado al jardinero central Craig Gentry. San Luis amenazó cuando Rafael Furcal y Allen Craig negociaron boletos, pero Féliz finalmente sacó el último out con un ponche a Matt Holliday.

«El buen pitcheo es lo que frena al buen bateo», resaltó el piloto de los Cardenales Tony La Russa.

Así­ las cosas, la serie nuevamente está en tablas, asegurándose que el tí­tulo deberá definirse en el Busch Stadium de San Luis.

El quinto juego de hoy reeditará el duelo de abridores del choque inicial, ganado 3-2 por los Cardenales. Chris Carpenter lanzará por San Luis ante C.J. Wilson de Texas.

Al dí­a siguiente de la clí­nica de bateo de Pujols (empató récords de la serie con tres jonrones seis jonrones y cinco hits), Holland se convirtió en la figura menos esperada.

Quizás no deberí­a sorprender tanto, ya que el zurdo con el bigote que no termina de crecer tiró cuatro blanqueadas durante la temporada regular.

Texas también demostró su garra y tenacidad al recuperarse tras sufrir una paliza de grandes proporciones.

«La actitud que tenemos es de nunca darnos por vencidos», dijo Nelson Cruz, el jardinero dominicano de los Rangers. «No importa la situación del juego o el lanzador, nosotros estamos siempre agresivos para anotar carreras. Menos de 24 horas y ya estamos de nuevo empate en la serie».

Los Rangers se adelantaron con un doblete productor de Josh Hamilton en la primera entrada ante Jackson.

Tras un out, el venezolano Andrus se embasó con un sencillo por el jardí­n izquierdo con un out. Hamilton, que empezó de 12-1 (.083), disparó un doble por la raya del derecho, remolcando desde la inicial a su compañero.

Al tomar la delantera, los Rangers cortaron la racha de San Luis de anotar primero en diez juegos seguidos de postemporada, a uno del récord fijado por Detroit entre 1972-84.

Texas sigue sin perder juegos consecutivos desde el 23-25 de agosto, cuando fueron barridos por Boston.

Washington movió piezas en su defensa del cuadro interior, con Napoli de vuelta a la receptorí­a y Mitch Moreland fue a la inicial. También alteró la parte baje del orden ofensivo, al bajar un turno a Napoli, de octavo entre los derechos David Murphy y Moreland.

El cambio de turno a Napoli resultó ser la movida clave de la noche en Arlington, luego que los Rangers estuvieron amenazando constantemente sin poder aumentar la diferencia ante Jackson.

La apertura del derecho fue mediocre, al conceder siete boletos y llevarse sustos con cuatro batazos de Texas que fueron atrapados en la zona de advertencia del jardí­n central.

Jackson se fue a las duchas tras conceder boletos a Cruz y Murphy con un out. Boggs entró en relevo y Napoli le saludó su primer lanzamiento, una recta de 95 millas por hora que quedó muy alta, enviando la pelota a las tribunas del jardí­n izquierdo.

Por los Cardenales, los dominicanos Rafael Furcal de 3-0 y Albert Pujols de 4-0. El puertorriqueño Yadier Molina de 3-0.

Por los Rangers, el venezolano Elvis Andrus de 4-2 con una carrera anotada. Los dominicanos Adrián Beltré de 4-0 y Nelson Cruz de 2-1 con una anotada.

OFENSIVA
Los bates de Pujols y San Luis se apagan


El dominicano Albert Pujols y los Cardenales de San Luis continuaron su grandiosa actuación de Serie Mundial con una de sus más dóciles.

Pujols se fue ayer sin pegar un solo hit en cuatro turnos al bate un dí­a después de conectar tres cuadrangulares y los Cardenales lograron pegar solamente un par de imparables al ser blanqueados 4-0 por los Rangers de Texas, un resultado que empató la serie a dos victorias por bando.

El declive fue impresionante. Luego de implantar una marca de franquicia para Serie Mundial con 16 carreras en el Juego 3, ayer no fueron capaces siquiera de colocar a un corredor más allá de la segunda base.

«Nos dominaron», dijo el mánager Tony La Russa.

La única ocasión que les ha ido peor en 17 partidos previos de Serie Mundial fue en el Juego 2 en 1967, cuando pegaron tan solo un hit en contra del abridor Jim Lonborg, de los Medias Rojas de Boston.

San Luis tuvo ofensivas de tres turnos al bate en cinco de las ocho entradas en que enfrentaron al abridor Derek Holland, un zurdo de 25 años que esta postemporada habí­a batallado para ir más allá de los innings intermedios.

Holland concedió base por bolas al dominicano Rafael Furcal con un out en la novena entrada, y justo después su relevo, el cerrador dominicano Neftalí­ Feliz hizo lo mismo ante Allen Craig. Eso dio a Pujols una oportunidad de despertar al bate. Pero en vez de eso, pegó un elevado al jardí­n central que no fue lo suficientemente profundo para avanzar a los corredores. El partido terminó con un ponche de Matt Holliday abanicando.

Lance Berkman bateó los dos hits de los Cardenales. El único otro corredor aparte de Berkman y Holland fue Nick Punto, quien recibió base por bolas.

En cuanto a Pujols, luego de su desempeño de tres jonrones y seis carreras impulsadas no pudo sacar la pelota del cuadro en sus primeros tres turnos al bate. Durante la práctica de bateo, tuvo una caí­da estrepitosa tras abanicar en un lanzamiento y se rió por ello, pero como se dieron las cosas, fue como si su encanto hubiese desaparecido. Al menos por una noche.

Ahora los Cardenales tienen garantizado que la Serie Mundial volverá a San Luis. Para el Juego 5, del lunes en Texas, tendrán al lanzador estrella Chris Carpenter en el montí­culo, pero el bateo tendrá que revivir un poco si desean retomar el control de esta serie.