La joya de Garcí­a se quedó sin premio


Deportes32_2

Jaime Garcí­a cumplió con su parte. Tras cubrir siete entradas en blanco, el zurdo de México tení­a la victoria casi en el bolsillo en su primera apertura en una Serie Mundial.

Por ERIC Níší‘EZ SAN LUIS / Agencia AP

Pero un fatí­dico inning del relevo de sus Cardenales de San Luis le impidió a Garcí­a emular a su compatriota Fernando Valenzuela con un triunfo.

Los Rangers remontaron en su último turno al bate para imponerse 2-1 para igualar a una victoria por bando en el Clásico de Otoño.

Garcí­a toleró tres hits y recetó siete ponches en brillante desempeño de 87 pitcheos, maniatando por completo a los temidos bates de los Rangers, desde Josh Hamilton hasta Nelson Cruz.

El mexicano superó en el duelo de pitcheo a Colby Lewis, el abridor de Texas, y parecí­a encaminado al triunfo cuando San Luis se puso en ventaja 1-0 en el séptimo inning.

«Me sentí­ muy bien. Hice buen papel, pero Texas es un equipo muy difí­cil», dijo Garcí­a al resumir su actuación. Garcí­a demostró que rinde mejor en casa al dejar en 1.93 su efectividad tras aperturas en los playoffs. Cuando le tocó su única salida como visitante, en Milwaukee, permitió seis carreras en cuatro innings.

La misma tendencia se dio durante la temporada regular. Su foja fue de 9-4 con 2.55 de efectividad en casa, incluyendo un par de blanqueadas. Afuera, la historia es diferente: 4-3 y 4.61.

Los Rangers sólo pudieron conectarle tres sencillos.

«Mantuve la bola bajita en casi todo el juego. Personalmente, estoy muy contento con el trabajo. Lamentable, este es un juego de equipo y no ganamos el juego», destacó Garcí­a.

«Fue una experiencia muy bonita, hice un gran papel», añadió.

Después de ganar 14 juegos y quedar tercero en la votación al Novato del Año en 2010, Garcí­a arrancó igual de bien su segunda campaña en las mayores. Los Cardenales decidieron atarle a largo, renovándole el contrato por cuatro temporadas en junio.

La atención en torno a su apertura en el Busch Stadium se enfocó en el hecho que apenas fue el segundo lanzador mexicano en abrir un juego de la Serie Mundial.

El anterior fue el «Toro» Valenzuela, otro zurdo que en 1981 consiguió un triunfo para los Dodgers de Los Angeles frente a los Yanquis de Nueva York.

Garcí­a lanzó mucho mejor de lo que hizo Valenzuela en esa ocasión al permitir nueve hits y dar siete boletos en un triunfo por 5-4.

El infortunio para Garcí­a fue que el bullpen de San Luis no pudo cerrar la puerta en esta ocasión, luego de haber estado impecable esta postemporada.

Garcí­a no tuvo reproches hacia su compañeros, en particular Jason Motte. Antes de esta noche, el cerrador del equipo apenas habí­a permitido un hit en nueve innings.

«Por el último mes y medio de temporada ha sido uno de los mejores lanzadores de grandes ligas», indicó Garcí­a. «En los playoffs no le habí­an hecho nada. Los Rangers tienen un lineup muy fuerte. Así­ pasa, es parte del béisbol. A él le pasó, a mi me ha pasado».

«Hay que olvidarse de esto y seguir en Texas», añadió.

Su manager Tony La Russa resaltó el trabajo de Garcí­a: «Dio un paso enorme que le va a servir para el resto de su carrera».