Animales sueltos causan revuelo


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Una manada de animales salvajes se escapó de una granja en un área rural del este de Ohio y la Policí­a le advertí­a a la población que no salga de sus casas y vehí­culos.

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Por ANDY BROWNFIELD ZANESVILLE / Agencia AP

Otras decenas de animales salvajes fueron muertos a tiros tras fugarse el martes de la Granja de Animales del Condado de Muskingum, donde el dueño fue hallado muerto.

Ayer, las escuelas cerraron y se pidió a los automovilistas permanecer en sus vehí­culos mientras la policí­a patrullaba el área en busca de los osos, felinos y otras fieras.

Letreros luminosos en las carreteras de la zona le advertí­an a los automovilistas: «Cuidado, animales exóticos» y «Permanezca en su vehí­culo».

Las autoridades no indicaron cómo murió el propietario de la granja, Terry Thompson, pero sí­ dijeron que no es una muerte sospechosa. Las jaulas de los animales habí­an sido abiertas y las cercas de la granja estaban sin cerrojo, señaló la policí­a.

Cerca de 30 de los 48 animales fueron muertos a tiros el martes. Las autoridades analizan qué hacer con los restos.

«Estos son animales salvajes que uno verí­a en la televisión en ífrica», dijo el jefe policial Matt Lutz en una conferencia de prensa. Le pidió a los habitantes que permanezcan en sus casas y les envió actualizaciones ví­a Twitter. Hasta el momento no habí­a reportes de heridos.

Los cerrojos de las cercas no estaban cerrados en la granja de animales en Zanesville, a unos 88,5 kilómetros (55 millas) al este de Columbus, y las jaulas se encontraban abiertas, indicó la policí­a.

La reserva animal tení­a leones, tigres, guepardos, lobos, jirafas, camellos y osos. Entre los animales sacrificados habí­a osos y lobos, señalaron los agentes, y hubo múltiples avistamientos de animales salvajes a lo largo de una carretera cercana.

Lutz dijo que los animales eran «adultos, muy grandes, agresivos», y que un cuidador le dijo a las autoridades que habí­an sido alimentados el lunes.

Más de 50 agentes del orden —entre ellos ayudantes del jefe de la policí­a, agentes de la patrulla de carreteras, policí­as y agentes de la División de Fauna Salvaje estatal— vigilaban la granja de 16 hectáreas (40 acres) y las zonas circundantes en automóviles y camionetas, con frecuencia bajo la lluvia.