Exmarido de peluquera serí­a autor de la matanza


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La policí­a investigaba hoy las razones que llevaron a Scott Dekraai a perpetrar una matanza en un salón de belleza.

Por GILLIAN FLACCUS SEAL BEACH / Agencia AP

Amigos del propietario del salón Meritage y otros empleados dijeron que Dekraai, de 42 años, era ex marido de una peluquera que trabajaba allí­. Una de las cosmetólogas en el salón aparece como Michelle Dekraai. El sargento de policí­a Steve Bowles conjeturó que «puede tener que ver con una relación con alguien en el salón, eso es lo que sospechamos», dijo sin entrar en detalles.

Dekraai irrumpió en el Salon Meritage de peluquerí­a y sin mediar palabra entró a los tiros, mató a ocho personas y dejó otra gravemente herida antes de intentar huir. La policí­a lo detuvo a pocas cuadras del lugar.

Cuando empezaron los tiros, las clientas aterrorizadas salieron a la desbandada de sus sillones donde las estaban atendiendo para tratar de salvar sus vidas. Después de acribillar a varias personas, el atacante salió a la calle, disparó contra un hombre que estaba sentado en un camión en la playa de estacionamiento y huyó que la policí­a lo atrapó.

Fue el crimen más violento de que se tiene memoria en Seal Beach, un pueblo tan tranquilo que el vocero policial no pudo recordar siquiera cuándo habí­a ocurrido un homicidio antes.

«Se sintió algo así­ como ‘pop pop’ y mi recepcionista gritó ‘¡Acaba de disparar a ese hombre’ y todas corrimos al baño y llamamos al 911», dijo Kimberly Criswell, propietaria de un salón vecino y que conocí­a a muchas de las peluqueras en el Meritage. «Estoy segura de que hemos perdido hoy a algunas amigas».

Un hombre y cinco mujeres murieron en el salón, un hombre y una mujer murieron mientras los conducí­an a un hospital cercano, y una mujer quedó en estado crí­tico. No se dieron a conocer sus nombres.

Glenn Zachman, propietario de un servicio noticioso en video, dijo que llegó al lugar poco después del arresto y vio que la policí­a habí­a colocado las manos del detenido en bolsas de plástico, posiblemente para preservar residuos de los disparos.

Bowles agregó que los policí­as lo pararon cerca del salón en base a una descripción que les dieron en la peluquerí­a.

Poco después del arresto, la policí­a llegó a una casa en la cercana Huntington Beach, escoltó a dos mujeres a un automóvil y cerró el paso a la casa, registrada a nombre de Scott Dekraai.

Kari Salveson, de Los Alamitos, dijo que conocí­a a Michelle Dekraai desde hací­a más de diez años y sabí­a que ella y su ex marido estaban involucrados en una agria disputa por la custodia de su hijo, que según vecinos tiene 7 u 8 años.