Al tiempo que aumentan las muertes en distintos eventos relacionados con las intensas lluvias que azotan Guatemala –relacionadas con una depresión tropical–, miles más están damnificados por inundaciones o daños en sus viviendas.



El presidente ílvaro Colom, en un mensaje a la nación, expresó que «hay que tener mucho cuidado al circular por carreteras, hay posibilidad de derrumbes y por favor hay que alejarse de los ríos».
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) reportó ayer la formación de una depresión tropical que podría fortalecerse en el curso de la jornada, la cual se encontraba a unos 64 kilómetros frente a las costas de Chiapas en el Pacífico, desplazándose a siete kilómetros por hora rumbo al norte, y provocaba intensas lluvias en la capital de ese estado mexicano, Tuxtla Gutiérrez.
Chiapas y la vecina Guatemala son particularmente vulnerables a inundaciones y deslaves debido a la topografía montañosa y las numerosas comunidades enclavadas en las laderas.
El director de la guatemalteca Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Alejandro Maldonado, señaló que entre las poblaciones más golpeadas están Chiquimula, Jutiapa y Santa Rosa, en el este del país, Escuintla y Retalhuleu en el sur, y la segunda ciudad más grande del país, Quetzaltenango, a unos 160 kilómetros al oeste, donde cuatro personas murieron electrocutadas en medio de una inundación que afecta a miles de casas.
Los demás decesos se han registrado en eventos aislados debido a personas que fueron arrastradas por crecidas en ríos y derrumbes, indicó.
El Mandatario explicó que la lluvia podría continuar al menos dos días más, por lo que pidió a los gobernadores y alcaldes de todo el país que evalúen los riesgos en que se encuentran sus comunidades y evacuen a los habitantes que enfrenten cualquier peligro, por ejemplo, aquellos que residan en laderas que se puedan derrumbar o a las orillas de ríos, susceptibles a crecidas.
Colom informó que al menos tres plantas hidroeléctricas dejaron de funcionar debido a que las lluvias provocaron inundaciones en estas.
Maldonado dijo que Conred registra al menos 36 mil personas damnificadas por inundaciones, daños en sus viviendas.
«Hemos habilitado albergues en la frontera con México, Santa Rosa y Escuintla» dijo Maldonado.
Muchas carreteras están interrumpidas por deslaves e inundaciones por lo que transitar por el país se ha vuelto complicado, reportó el funcionario.
El ministro de Salud, Ludwin Ovalle, decretó estado de emergencia institucional en los departamentos más afectados, para disponer de inmediato de recursos para atender víctimas de las lluvias y ante la posibilidad de que emerjan epidemias, y avisó a las entidades sanitarias del resto del país para que estén atentas al desarrollo de los acontecimientos.
Las primeras víctimas
Llegó como huracán, y al tocar tierra pasó a tormenta tropical. En México, el huracán Jova ya se ha cobrado sus primeras víctimas. Los vientos disminuyeron, pero la lluvia no cesó. Y sus consecuencias fueron igual de devastadoras. Los ríos se desbordaron, convirtiendo en afluentes las propias carreteras. Lugares de transporte por los que se hace imposible circular y peligroso pasar. Porque hay zonas donde el agua llega casi a la cintura. 1 mil 500 militares ya trabajan en la zona. Intentan establecer el orden en una zona destrozada, anegada y sin tendido eléctrico. Todo indica que la tormenta se disipará.