Un izquierdista moderada dominó ayer las votaciones primarias de su partido y emergió como el principal rival de Nicolas Sarkozy para las elecciones presidenciales.
El Partido Socialista dijo en su sitio web que Franí§ois Hollande obtuvo el 39% de las preferencias, mientras que Martine Aubry recibió el 31%, con base en 1,9 millones de boletas escrutadas. Ese conteo debe ser confirmado y validado antes de que el resultado sea definitivo.
El partido calcula que más de dos millones de votantes participaron en la votación del domingo.
La competencia cobró atención internacional por la ausencia de Dominique Strauss-Kahn. Las ambiciones presidenciales del ex director del FMI se desplomaron luego de que una mucama de un hotel de Nueva York lo acusó en mayo de intentar violarla. Los fiscales retiraron los cargos posteriormente, pero sigue enfrentando problemas legales.
Los encuestadores dijeron que Hollande, un añejo líder socialista que instó a su partido a aprobar la integración europea, podría ganarle fácilmente la presidencia a Sarkozy. La desacostumbrada elección primaria del domingo produjo la primera prueba electoral de la popularidad de Hollande.
Pero antes debe superar una segunda vuelta electoral contra Aubry, la autora de la semana laboral francesa de 35 horas.
Hollande, de 57 años, es visto por muchos como un bienvenido contraste a Sarkozy, aunque es poco conocido fuera de Francia y no ha hecho propuestas espectaculares para salvar el euro, reducir las deudas, resolver las tensiones con inmigrantes o cualquier otra de las preocupaciones que aquejan a la quinta economía más grande del mundo.
El proceso en sí le ha brindado un impulso a los socialistas, quienes no han ganado una elección presidencial desde 1988 y han sufrido años de divisiones sobre cómo llevar una política de izquierda en una economía cada vez más globalizada.
Tanto Hollande como Aubry buscaron distanciarse de un presente que muchos votantes franceses ven como sombrío.
«Soy el candidato del cambio», dijo Hollande después de que se difundieron los resultados iniciales de la elección primaria.
«Traeré este cambio profundo» que los votantes quieren, dijo Aubry, de 61 años, a sus partidarios.
Un cambio que Aubry propone es regresar la edad de jubilación a 60 años, lo que daría marcha atrás a un medida adoptada por el gobierno de Sarkozy en busca de reducir los costos de las pensiones.
Sarkozy no lo ha dicho abiertamente, pero se prevé que buscará ser reelegido en los comicios de abril-mayo.