Una pelota de béisbol que pertenece al compositor nominado al Grammy Seth Swirsky, quien la adquirió del actor Charlie Sheen y es famosa en el mundo del deporte por habérsele escapado de las manos a Bill Buckner, en la Serie Mundial de 1986, será subastada.
La pelota será vendida este mes en eBay y tendrá un precio inicial de un millón de dólares. Sheen la adquirió por más de 93 mil dólares en 1992 y Swirsky se la compró por casi 64 mil dólares en el 2000.
Swirsky también es dueño de varios bates, guantes y otras reliquias relacionadas con leyendas del béisbol como Shoeless Joe Jackson, gran toletero expulsado junto con siete compañeros en el escándalo de los Medias Negras; Johnny Vander Meer, quien lanzó dos juegos sin hit en aperturas consecutivas, y Eddie Gaedel, quien jugó en las mayores pese a padecer enanismo.
Swirsky ha logrado múltiples éxitos con Celine Dion, Olivia Newton-John y Al Green. También compuso el tema «Tell It To My Heart» para Taylor Dayne, pero además de todo eso, es un apasionado de las anécdotas y hechos peculiares en el béisbol, y ha escrito tres libros, con base en su intercambio de correspondencia con distintos peloteros.
«Amo mi colección. No creí jamás que vendería alguna pieza», dijo Swirsky a The Associated Press, desde su casa en Los íngeles. «Pero a esa pelota le ha llegado el momento de venderse y de permitir que alguien más la disfrute».
Swirsky planea comenzar la subasta en internet el 15 de octubre.
La puja no durará mucho. Su organizador pretende cerrarla la noche del 25 de octubre, exactamente a la hora que se cumplirá el 25to., aniversario del infame error de Buckner.
Swirsky dijo que decidió deshacerse de una de sus piezas favoritas la semana pasada, cuando paseaba en su auto, un día después de que los Medias Rojas se derrumbaron y quedaron fuera de los playoffs en la última noche de la campaña regular.
«El mito de Buckner continúa. Estuvo ahí el mes pasado, cuando se derrumbó el entusiasmo de los Medias Rojas. Todos recuerdan dónde estaban cuando ocurrió aquella jugada», dijo. «Yo no me alegré porque hubieran caído los Medias Rojas. No odio a los Medias Rojas, sino que amo la historia del béisbol».
«Si algo deseo es que la gente sepa lo bueno que era Buckner. Uno realmente quería tener a Billy Buck en su equipo. Pegó 2.715 hits, casi la misma cantidad que Lou Gehrig», añadió.
Pero a Buckner lo recuerdan más por lo que ocurrió en el sexto juego de la Serie Mundial del 86. Como primera base de Boston, permitió que un roletazo de Mookie Wilson se le escapara entre las piernas, lo que dejó que los Mets coronaran una remontada increíble en el décimo inning.
En cambio, los Medias Rojas continuaron sin ganar una Serie Mundial desde 1918. No lograron romper ese maleficio sino hasta el 2004.