El domingo último se desarrolló el proceso de elecciones en el país, los votantes asistieron masivamente a las urnas y emitieron finalmente su voto por los diferentes candidatos a puestos de elección pública luego de una singular campaña electoral: muchos quisieron predecir el resultado, la mayoría acertó en tendencias más no en porcentajes.
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Sin duda alguna, en cada proceso electoral las encuestas juegan un papel importante, pues para muchos son capaces de influir en la intención de voto de una sociedad, mostrar la opinión de ciertos intereses particulares y hasta de predecir el resultado de las elecciones.
Sin embargo, no se puede asegurar que todo esté escrito en estos instrumentos técnicos de medición, ya que, según analistas, tienen márgenes de error y se pueden prestar incluso a manipulaciones.
A continuación se presentará un análisis de la incidencia de las encuestas en el recién pasado proceso y de cómo éstas pueden o no, servir como marco de referencia en comparación con los resultados reales de las elecciones generales.
El 6 de septiembre se publicó en Siglo.21 la primera encuesta de los últimos días. La empresa “Vox Latina†fue la que trabajó los datos que se proyectaron en las publicaciones, colocando a Otto Pérez Molina, presidenciable por el Partido Patriota, con un 44.8 por ciento en la intención del voto.
Esa misma encuesta proyectó a Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Lider) con un 22.5 por ciento, mientras que a Eduardo Suger, del partido Compromiso, Renovación y Orden (Creo) con 18.4 por ciento. Según Vox Latina, el margen de error de este estudio era del 3.8 por ciento.
A la anterior encuesta siguieron las del miércoles 7 atribuidas a las empresas: Aragón y Assoc, publicada por Nuestro Diario, y Borge y Asociados, publicada por elPeriódico y ambas consignaron que Baldizón tuvo un incremento en la intención de votos desde la última medición.
La primera entidad estimó que Pérez Molina contaría con un 46 por ciento de votos, mientras que Baldizón habría llegado al 21 por ciento de la preferencia, aumentando 11.5 por ciento respecto a la última publicación. Suger, por su parte habría obtenido el 15 por ciento de los votos, según la empresa Aragón y Assoc, a cargo del estudio, la cual consignó que el margen de error era de 2.8 por ciento.
La entidad Borge y Asociados pronosticó que Pérez Molina ganaría con el 48.9 por ciento de los votos, asumiendo que el presidenciable del Partido Patriota podría ser electo desde la primera vuelta. Para los demás candidatos vaticinó: un crecimiento en la intención de voto para el presidenciable del Partido Lider, atribuyéndole a este el 18.3 por ciento de la intención de voto y colocando a Suger en tercer lugar con el 11.5 por ciento de los sufragios. El margen de error en este estudio fue del 3.1 por ciento.
La última publicación de estudios similares estuvo a cargo de la entidad Pro Datos, la cual se hizo pública a dos días de las elecciones en el medio Prensa Libre. Esta coincidió en colocar a Pérez Molina en el primer lugar con el 42.6 por ciento de votos, a Baldizón en segundo lugar con el 26.2 por ciento y a Suger en tercero con el 14.1 por ciento. Según Pro Datos el margen de error de aquel estudio fue del 2.8 por ciento.
Los otros candidatos estuvieron esparcidos en los ya citados estudios: Sólo una de las encuestas sitúa a Mario Estrada, candidato a la presidencia de la Unión del Cambio Nacionalista (UCN) con un cuarto lugar.
Además, las publicaciones citaron en los últimos lugares a: Adela de Torrebiarte, de Acción de Desarrollo Nacional (ADN), y Alejandro Giammattei, del Centro de Acción Social (CASA).
LO REAL
A las 9.45 de la mañana, cuando falta por escrutar el 1.27% de las Juntas Receptoras de votos, los resultados de la mayoría de las encuestas ya coincidían, pues Pérez Molina y Baldizón quedaron en primero y segundo lugar, respectivamente, provocando una segunda vuelta electoral para noviembre próximo.
Pérez Molina había obtenido hasta entonces 36.06 por ciento del total de votos escrutados, mientras que Baldizón obtuvo el 23.27 por ciento, lo que les permite pasar a la segunda vuelta. Suger, sumó 16.26 por ciento, lo que hace coincidir la mayoría de los estudios con la realidad.
Pérez Molina sumaba 1 millón 598 mil 260 votos, mientras que Baldizón llegó a 1 millón 031 mil 450 sufragios. Suger alcanzó los 720 mil 453 votos, según los datos oficiales del TSE.
Pérez Molina se declaró ganador en 18 departamentos, mientras que Baldizón en los cuatro restantes: Quetzaltenango, Suchitepéquez, Escuintla y Retalhuleu. Por su parte, Suger quedó en tercer lugar en la mayoría de departamentos
En la Capital, el primer lugar fue para Pérez Molina con un total de 40.36 por ciento del total, mientras que Suger alcanzó el segundo lugar con el 24.47 por ciento. El tercer lugar fue para Harold Caballeros con 11.50 por ciento y el cuarto para Baldizón con 10.70 por ciento.
El resto de candidatos quedó así a nivel nacional: Mario Estrada (UCN) 8.62 por ciento, Harold Caballeros (Viva EG) 6.09 por ciento, Rigoberta Menchú (Frente de Izquierda) 3.28 por ciento, Juan Gutiérrez (PAN) 2.78 por ciento, Alejandro Giammattei (CASA) 1.03 por ciento, y Adela de Torrebiarte (ADN) 0.43 por ciento.
Diario La Hora consultó a analistas en materia política y electoral para que analizaran la incidencia de las encuestas en las elecciones que tuvieron lugar el pasado domingo en el país.
GANAN Y PIERDEN
ílvaro Pop, analista político del Organismo Naleb, indica que las encuestas sirven para medir el momento político en el que se toman las muestras, no obstante, añade a ello que si se toman como referencia esos resultados, todos los candidatos perdieron en las recién pasadas elecciones.
“Las encuestas fueron las fotos de ese momento y nos dicen lo que pensaba la gente al hacer frente a la papeleta electoral, en especial la de presidente, sin embargo, también demuestran que en este caso, todos los candidatos perdieron, en especial los punterosâ€, indicó.
El entrevistado explica que para las encuestas, Pérez Molina sobrepasaba el 40 por ciento de la preferencia electoral, sin embargo, Baldizón subió “significativamente†en los resultados reales de las elecciones, lo que a su criterio implica que este candidato fue “el que más ganóâ€.
“En mayo, a inicios de la campaña, Baldizón tenía menos del 10 por ciento de los votos, según las encuestas, pero en los resultados reales se logra colar en segunda vuelta, mientras que esa misma fecha, Pérez Molina tenía más del 30 por ciento, siendo este quien más pierdeâ€, detalla Pop.
“Creo que las encuestas son una herramienta válida para medir el momento político, pero en este caso pueden convertirse en una línea de referenciaâ€, declaró finalmente el entrevistado.
SIN COMPARACIí“N
José Carlos Sanabria, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), opinó que las encuestas publicadas semanas atrás no pueden ser comparables con el ejercicio ciudadano del voto y resalta que estas no son capaces de “predecir el futuroâ€.
“Creo que debemos tener claro que las encuestas son simplemente instrumentos que toman el pulso de la opinión pública en un momento determinado y bajo ciertos rigores metodológicos, así que no se pueden comparar los resultados con las eleccionesâ€, expuso el analista.
Sanabria expuso que las encuestas “no son instrumentos para predecir el futuroâ€, ya que tienen “márgenes de error que evidentemente se vieron plasmados durante todo el proceso electoral, son un instrumento de estudio de la opinión pública y no un ejercicio realâ€, dijo el experto.
El entrevistado dijo además que las encuestas tienen una validez metodológica y académica que “no debe ser utilizada con fines políticosâ€. “No se puede deslegitimar un servicio tecnológico y técnico y ponerlo al servicio de intereses particularesâ€, opinó Sanabria.
Roberto Sequén, analista independiente, opina que las encuestas no variaron significativamente, lo que a su criterio se debe a dos razones: “pueden representar la primera forma de inducir al voto†o “que haya sido bastante certera en el pronósticoâ€.
A decir del politólogo, las encuestas excluyeron a Sandra Torres pese a que “ella sí manejaba un real caudal electoral, prueba de ello es que es la segunda fuerza a nivel de diputadosâ€, comenta, por lo que señala que ese es un dato que las encuestas “prefirieron†no presentar.
“Creo que las encuestas reflejaron mucho del sentimiento ciudadano a la hora del voto, aunque siempre hay algunas que se quedan sesgadas como el caso de los resultados de Alejandro Sinibaldiâ€, declaró el analista.
Según Sequén, las encuestas “dan un indicador, aunque no son palabra final pero sí influyen en el voto porque hay quienes votan por quien es el ganador y no por el perdedorâ€, refiere.
El entrevistado sugirió que en próximos comicios, las encuestas deben ser certificadas por organismos internacionales que hayan pasado por un proceso de calificación, para que se haga una democratización del uso de los recursos en un proceso electoral del siglo XXI, dijo.
José Carlos Sanabria
ASIES