Centenares de milicianos talibanes cruzaron hoy la frontera afgana y atacaron tres controles de seguridad en el noroeste de Pakistán, matando a 26 policías y soldados paramilitares, dijeron las autoridades.
Fue el más reciente de una oleada de ataques que según los funcionarios paquistaníes procede del este afgano, donde Estados Unidos retiró la mayor parte de sus combatientes.
Provistos de armas pesadas, los insurgentes ocuparon una aldea tras atacar a las fuerzas de seguridad en el distrito de Chitral, dijo el agente local Nizam Khan. En respuesta, los soldados paquistaníes mataron a nueve insurgentes, agregó.
La lucha continuaba el sábado por la tarde y los soldados paquistaníes pidieron el refuerzo de helicópteros artillados para empujar a los talibanes hasta el otro lado de la frontera, dijo el mayor Ghulam Rasul, miembro de las fuerzas paramilitares.
Al grito de «Â¡Dios es grande!» y «Â¡Viva la yihad!», los insurgentes atacaron repetidamente a la tropa gubernamental, según el capitán Abdul Ghani, mando de las fuerzas paramilitares.
Chitral se encuentra frente a los distritos fronterizos afganos de Nuristán y Kunar, ambos con numerosas partidas de guerrilleros talibanes afganos y paquistaníes. Estados Unidos se retiró en gran medida del área hace un año pero recientemente despachó refuerzos a la zona.
Pakistán se quejó hace unas semanas que los milicianos afganos mataron por lo menos a 55 miembros de las fuerzas de seguridad y la policía tribal en diferentes ataques, y exigió que Estados Unidos y la tropa afgana hagan más para contener esas incursiones.
Kabul y Washington han acusado a Pakistán de no hacer lo suficiente para impedir que los insurgentes procedentes de Afganistán crucen la frontera para realizar incursiones armadas. Además, Kabul se quejó porque Pakistán disparó hace unas semanas más de 750 cohetes contra el oriente afgano que mataron por lo menos a 40 personas.