Las redes sociales de internet están causando problemas a un técnico del fútbol inglés. Alan Pardew, estratega del Newcastle, esperaba que una lesión que impedía jugar al zaguero español Luis Enrique no sería revelada sino hasta justo antes del encuentro de la Liga Premier disputado ayer contra el Tottenham.
Pero más de cuatro horas antes del saque inicial, Luis Enrique escribió en Twitter: «Lo siento, chicos. Me hicieron una prueba esta mañana y decidimos que es mejor no jugar… Tenía ganas de hacerlo porque es un partido atractivo… Mi muslo está muy rígido hoy».
Pardew, cuyo equipo cayó por 2-0, quiere ahora que sus jugadores se abstengan de revelar información semejante en la internet. Sin embargo, reconoció que «es difícil vigilar esto», y descartó que vaya a imponer una prohibición en forma directa.
«Recibí un mensaje de texto que la prensa conoce», dijo Pardew. «Â¿Lo envió él? Esto es algo que debería analizar el club. Los jugadores no pueden estar emitiendo ese tipo de información… Necesitamos, como una política del club, hacer que esto cese».
Sobre si Luis Enrique estaría listo para el partido del domingo contra el West Ham, Pardew bromeó.
«Lo averiguaré en su cuenta de Twitter», dijo.
En realidad, la información sí estaba ahí. El español envió una actualización a sus más de 5.000 seguidores.
«Estoy seguro de que me encontraré bien para el domingo, porque sólo tengo rigidez, no es nada peor», escribió. «Gracias a todos por su apoyo».
Pero la muestra de disgusto de Pardew seguramente llegó a Luis Enrique, quien borró después los mensajes de su cuenta.
«Perdón, quiero borrar mensajes que sólo me meten en problemas», explicó en el mismo medio.