Precampaña polí­tica deja ver que se usará recurso del miedo


Debido a la percepción de inseguridad, los partidos polí­ticos centran sus mensajes proselitistas en satisfacer la necesidad de las personas de combatir este mal. FOTO LA HORA: ARCHIVO

El clima de violencia está logrando fortalecer una sociedad sin ejercicio ciudadano, en donde el miedo es el gran recurso para los partidos polí­ticos, menciona Marco Antonio Garavito, director de la Liga de Higiene Mental de Guatemala

Mariajosé España
mespana@lahora.com.gt

Ante las constantes noticias de muertes, personas desmembradas, choferes asesinados; la violencia en Guatemala se convierte en un fenómeno que se ha ido naturalizando, expresa Marco Antonio Garavito, director de la Liga de Higiene Mental de Guatemala.

Ante esta situación, los partidos polí­ticos han optado por vender, como su mejor producto: la seguridad. «La población sabe que la inseguridad es un problema a resolver, pero no sabe cómo, ahí­ es donde entran las campañas electorales que, generalmente ofrecen estrategias equivocadas», menciona Javier Brolo, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales -ASIES-.

Brolo explica que la campaña electoral es bastante particular, ya que los partidos polí­ticos solo pueden abordar ciertos temas, debido a que si su mensaje es demasiado complicado puede perder efectividad.

«La población prefiere una autoridad fuerte a no tenerla y esas tendencias son entendidas por los partidos polí­ticos que las reflejan en sus campañas, el problema es cómo ellos están abordando el tema de la violencia» menciona Brolo.

En cuanto a temas necesarios que no se abordan en los discursos polí­ticos, como la reforma fiscal y la desigualdad económica y social, Brolo refiere que éstos son importantes pero son muy difí­ciles de abordar, ya que «el tema de resolución de problemas estructurales es demasiado sofisticado, tanto para los partidos polí­ticos como para la población».

Garavito finaliza diciendo que la campaña electoral tiene que ver mucho no tanto en convencer al ciudadano en una propuesta polí­tica sino de asustarlo, por lo que el miedo sigue siendo el gran recurso en la época electoral.