Falta de cobertura educativa se traduce en peligro para adolescentes


Según el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), solamente cuatro de cada diez adolescentes tienen acceso a educación secundaria, lo que les hace vulnerables a ser captados por pandillas o crimen organizado.

Redacción La Hora
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Los menores entre los 12 y 17 años son el grupo más afectado por la violencia que impera en el paí­s. Hasta octubre pasado la mayorí­a de adolescentes muertos por esa causa, estaban comprendidos en esas edades.

De acuerdo con datos de la Procuradurí­a de Derechos Humanos (PDH) y monitoreos en medios, no menos de 471 niños, niñas y adolescentes  murieron en forma violenta hasta ese mes, de esa cifra el 89 por ciento oscilaba entre los 12 y 17 años.

Juan Enrique Quiñónez, oficial de Protección a la Niñez y Adolescencia del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) explicó que este grupo es más vulnerable a la violencia debido a un problema estructural del Estado.  «El 70 por ciento de los niños guatemaltecos termina la primaria.  El 30 por ciento restante ¿Qué hace? Trabaja en lugares no aptos ni adecuados para su desarrollo o bien, se encuentra en una etapa de ocio y ello los vuelve susceptibles a ser captados por el crimen organizado», expuso.

«Es un sistema educativo que no atiende a los adolescentes, los niveles de pobreza y extrema pobreza que tiene el paí­s, las escasas oportunidades laborales y el trabajo infantil son las variantes de la perspectiva común que tiene un joven guatemalteco entre 12 y 17 años.  Esto explica su vulnerabilidad ante la violencia», opinó Quiñónez.

Para Jonathan Menkos, del Icefi un factor que debe mejorar es la cobertura educativa para este sector de la población, pues si bien ha aumentado la atención en el nivel primario, de cada diez adolescentes que deberí­an estar estudiando en el nivel básico, solamente cuatro son cubiertos por el sistema y de diversificado, seis de cada diez quedan fuera.

Las autoridades de Gobierno han admitido que falta cobertura educativa en el nivel secundario y que trabajan en ello. Resaltan como logro el aumento de niños en las escuelas de primaria.

De los datos de la PDH se desprende que los meses más violentos contra la niñez fueron enero, con 60 niños asesinados, y octubre, con 52, aunque faltan por establecer noviembre y diciembre.

«Una sola muerte de un niño o niña deberí­a paralizar el paí­s, tal como sucede en los paí­ses desarrollados.  Es inconcebible que la protección del Estado y de la sociedad permitan esas muertes, y que en muchos casos, se diga que los adolescentes mueren porque son delincuentes», lamentó Nidia Aguilar, de la Defensorí­a de la Niñez, de la PDH.

Los lugares más recurrentes de violencia contra la niñez son la ciudad capital, con 230 crí­menes, Petén con 21, seguidos de Escuintla con 16.

Según la Policí­a Nacional Civil y el Ministerio Público, ha habido incremento en el sicariato por parte de menores de edad. Sobre este punto Quiñónez, de UnicefUnicef, dijo: «Este es un dato que no ha sido comprobado, es sólo una percepción.  Las estadí­sticas de los juzgados detallan que el 3 por ciento de hechos ilí­citos son cometidos por adolescentes», resaltó.

Recalcó que cuando un adolescente comete un delito se le debe reconocer como una ví­ctima, «pues detrás de él hay un adulto que le ha enseñado u obligado a cometer estos crí­menes».

EN CIFRAS Muertes violentas de niños y adolescentes:


De enero a octubre: 471

Niñas y adolescentes: 112

Niños y adolescentes: 359

-De 12 a 14 años, 64.

-De 15 a 17 años, 289 niños.

-333 murieron por arma de fuego

-Al menos 4 niños mueren cada mes por balas perdidas.