En medio de celebración y nostalgia, las viudas de los pilotos del transporte público asesinados, víctimas de la inseguridad en Guatemala, recibieron canastas navideñas y regalos por parte de donaciones de varias instituciones; mientras lamentaron que la impunidad en ese sentido sea de un 100% porque no hay ninguna condena en contra de los homicidas, ni los autores intelectuales.
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Las fiestas navideñas no llegan a todos los guatemaltecos de la misma manera y mientras muchos esperan una reunión familiar para agradecer un año más, otros lloran la pérdida de un ser querido. Ese es el caso de las viudas de pilotos del transporte público, quienes pidieron al Gobierno crear programas de desarrollo que apoyen la educación de los niños huérfanos.
Lilian Maribel Pérez, una de las dirigentes del colectivo formado por alrededor de 250 mujeres que se quedaron sin sus esposos, pidió a la nueva fiscal del Ministerio Público dar seguimiento a los casos para que no se queden impunes.
Porque: «Sólo en algunos casos hay capturas, pero falta mucha investigación y un proceso de justicia más rápida, porque en Guatemala es muy lenta», criticó Pérez, quien explicó que en muchas ocasiones los familiares se han quedado callados y no han puesto denuncias por temor a represalias y el desencanto por parte de las autoridades que no han podido dar con los culpables de las muertes, dijo la afectada.
Esta mañana el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, hizo entrega de regalos a más de 200 niños, hijos de los pilotos asesinados, de los cuales es padrino, mientras a las madres se les entregó una canasta de víveres financiada por algunas organizaciones privadas.