No cabe la menor duda de la cantidad de años de retroceso que trajeron la United Fruit Company, la CIA, Carlos Alberto Castillo Armas y la exacerbación del machismo por medio de «La Liberación» en 1954. El Imperio reaccionó cuando el presidente Arbenz promulgó una reforma agraria que perjudicaría a la multinacional estadounidense United Fruit Company, con intereses en la oligarquía guatemalteca e influencia, a través de grupos de presión, en EE. UU. La acción fue tomar el país por un «Ejército de liberación» de aproximadamente 400 rebeldes bajo el mando de Carlos Castillo Armas, militar exiliado, coordinándolo con una compleja astucia diplomática, económica y propagandística, en la que el propio ejército de Guatemala representó un profundo grado de traición.
La invasión fue prefijada desde 1951 por un plan estadounidense, bautizado PBFORTUNE, para financiar y suministrar armas y provisiones a las fuerzas opositoras al presidente Arbenz. Tras la invasión estaba la Operación PBHISTORY con el objetivo de dedicarse a reunir documentos gubernamentales y, sin importarles que fuera éste un presidente electo democráticamente, incriminar a Arbenz de ser un títere comunista. Cuando conviene se pasan la democracia por el arco triunfal. Este movimiento provocó una involución del desarrollo en Guatemala y se presentó el involucionismo de cuerpo entero, al grado de que los guatemaltecos, hasta la fecha, no logran encajar el desarrollo en el país en virtud de que los gobiernos se asientan bajo el dominio de una oligarquía u oligopolio recalcitrante, duro y con ideas e intereses arcaicos que, incluso, militarizó al país durante muchos años. Es este oligopolio quien provoca, alimenta y sustenta el involucionismo ensamblando títeres financiados por él en los gobiernos. Los guatemaltecos deberían, ahora, seguir el ejemplo de países exitosos en su producción y economía, particularmente de los países emergentes. Un claro ejemplo es Corea del Sur. Esta nación luchó con las secuelas de conflictos bélicos anteriores como la ocupación japonesa (1910-1945), la Guerra de Corea (1950-1953) y décadas de gobiernos autoritarios. Pero Corea salió de su atraso. La educación en Corea es considerada decisiva para el éxito del país y, es uno de los principales puntos de los planes gubernamentales. En ella invierten el 4,6% del PIB. En los resultados de 2006 del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes de la OCDE, el país se ubicó en primer lugar en resolución de problemas, tercer lugar en matemáticas y onceavo en ciencias. El sistema educativo surcoreano está avanzado tecnológicamente y es el primer país del mundo que llevó el acceso rápido a Internet a cada primaria y secundaria en todo el país. Con esta infraestructura, el país ha desarrollado los primeros libros de texto digitales en el mundo, que se distribuirán de forma gratuita a todas las primarias y secundarias antes de 2013. Es muy importante dar a conocer que los niños coreanos estudian generalmente de 12 a 14 horas diarias y muchos toman clases privadas después para llegar a la excelencia estudiantil. Las familias coreanas no escatiman dinero para invertirlo en la educación de sus hijos. Se esfuerzan al máximo, al grado del sacrificio, para el logro estudiantil de sus hijos. Es meramente asunto de cultura familiar. ¿Cómo lograr que los guatemaltecos desarrollen esa cultura y salgan de donde los metió «La Liberación» en 1954?