Dudé sobre continuar con el TPS o escribir sobre otros asuntos coyunturales, como la criminalización del movimiento social, la hibernación de la Usac, el abuso de la AEU o la continuidad de la violencia y la impunidad. Concluí, no obstante, que lo más urgente es el TPS, porque está en marcha un esfuerzo de niños y niñas por lograrlo y porque la respuesta a la solicitud hecha por Guatemala ha de darse en 2010.
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Hace una semana decía que Obama aún puede otorgar el TPS. Es asunto de voluntad política. De esta suerte, nuestra niñez se suma a la petición con nombres de menores de 18 años en una carta dirigida a Michelle Obama y envía notas, poemas, pensamientos y dibujos como anexos. Todo debe ser enviado con urgencia a la dirección electrónica: erasmo@agmausa.org ¿Qué dice la carta abierta a Michelle Obama? «Nuestros padres…nos contaron la bella historia de Thanksgiving. Los primeros europeos que llegaron a las costas de Estados Unidos se encontraban sin alimentos y pasando penas. Los indígenas se acercaron y les llevaron comida. Ese cuarto jueves de noviembre, los europeos se salvaron del hambre comiendo pavo, granos y verduras y dieron gracias a Dios… Nuestros padres nos explicaron también que esos europeos fueron los primeros INMIGRANTES, que buscaban solamente un poco de tierra y la oportunidad de trabajar. En esos tiempos, a los inmigrantes se les recibía bien y no se les pedía, como ahora, que tuvieran pasaporte, visa, papeles, dinero o cuentas bancarias, ni tampoco se les discriminaba por su color de piel, su religión, sus idiomas, sus ropas, sus costumbres o porque se les tuviera miedo».
Menciona después la situación de los indocumentados: «Nuestros padres, o nuestros abuelos o tíos, si es que nuestros padres se han ido a Estados Unidos, nos han contado que en este tiempo es muy difícil viajar a ese país y que para poder trabajar hay que pedir permiso… Así, llegan a territorio estadounidense y se les llama «mojados», ilegales (sin haber cometido ningún crimen) o indocumentados… Consiguen trabajo, porque sus manos sus necesarias para seguir produciendo riqueza, pero se les paga poco y siempre los anda persiguiendo «La Migra»… viven escondidos y no nos pueden visitar. Algunos tenemos más de diez años de no abrazar a nuestros padres».
Habla de la importancia del TPS: «…cuando ocurren tragedias en nuestros países conceden un permiso especial para que los indocumentados en Estados Unidos del país afectado puedan quedarse, dejar de esconderse y trabajar abiertamente y con mejor paga. Eso es lo que se llama TPS… Nos han informado que el Presidente Colom pidió este TPS a Estados Unidos con fecha 4 de junio y que todavía no se nos responde. Por eso es que nos dirigimos a usted, señora Michelle, para que le hable a su esposo y nos dé el TPS por 18 meses. Esa sería la mejor ayuda posible para recuperarnos en Guatemala de las catástrofes recientes».
La carta pide el TPS para Thanksgiving: «Señora Michelle, ¿cómo cree que recibiríamos la noticia del TPS para Guatemala el «Día de Acción de Gracias»? Tenga la seguridad de que organizaríamos una gran fiesta para dar gracias a Dios; pero no nos olvidaríamos de dar gracias a Estados Unidos, a su esposo y a usted. Lectores de esta columna: ¿cuántos nombres de niños y niñas nos enviará de aquí al domingo?