Numerosas reacciones y comentarios que se han vertido a propósito de la sorpresiva designación del licenciado Rolando del Cid Pinillos como nuevo Ministro de Finanzas Públicas en sustitución del licenciado Edgar Balsells, coinciden en que se trata de un nombramiento equivocado, que en vez de favorecer perjudica la frágil imagen del gobierno del presidente ílvaro Colom.
Del Cid Pinillos fungía hasta la semana pasada como Gerente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, IGSS, institución que en las últimas semanas ha estado rodeada de una serie de denuncias de parte de diversas organizaciones sindicales, por la decisión de extender la edad y el número de contribuciones, para que los trabajadores del sector privado y de las instituciones autónomas del Estado, puedan solicitar su jubilación.
Para ninguno es un secreto el estrecho vínculo que siempre tuvo con el actual presidente del IGSS, el empresario Luis Alberto Reyes Mayén, ex alto directivo de la cúpula del sector oligárquico del país, lo que explica el concepto negativo que sobre él tienen algunas personas quienes lo consideran enemigo de la clase trabajadora, como lo señaló un ciudadano en la sección de lectores del vespertino La Hora de ayer martes.
Pero si esto fuera poco, el diario Prensa Libre publicó en su edición del 16 de noviembre en curso, una nota con el título de «Asume con señalamientos». El matutino expone que «Rolando del Cid Pinillos llega al Ministerio de Finanzas con una serie de señalamientos, como haber cometido violaciones al derecho a la salud y tener reparos en la Contraloría».
La jefa de la bancada parlamentaria del conservador partido Patriota, Roxana Baldetti, denunció que Del Cid Pinillos tiene unos 70 millones de reparos en la Contraloría de Cuentas y que dispone de información sobre serias irregularidades que se le atribuyen en el manejo del Seguro Social.
Según la misma nota periodística, la Institución del Procurador de los Derechos Humanos declaró a Del Cid Pinillos como violador de los derechos humanos cuando estuvo al frente de la gerencia del IGSS.
Adicionalmente, el nuevo Ministro de Finanzas no está exento de responsabilidad en las componendas denunciadas la semana pasada por cuatro de las principales centrales obreras del país, entre las más altas autoridades del Seguro Social, las que permitieron un grosero incremento salarial para los principales funcionarios de esa entidad, así como el aumento a las dietas por sesión, lo que beneficia a los actuales miembros de la Junta Directiva.
Es fácil colegir que un funcionario que llega a un elevado puesto del gobierno central en medio de tantos vientos y nubarrones grises, enfrentará muchos huracanes.