Un menor de edad guatemalteco, que escapó de la finca La Herradura, de Tapachula, México puso en alerta a las autoridades de Chiapas, sobre la explotación que sufrían 108 personas que se encontraban privadas de libertad.
Mariela Castañon
mcastanon@lahora.com.gt
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El diario La Nación, dio a conocer que en la finca en mención había varios privados de libertad, quienes estaban retenidos y obligados a laborar 12 horas diarias, sólo comían una vez al día, durante 24 horas, sin retribución salarial.
Según esta persona, los victimarios también exponían a las personas a maltrato físico y a condiciones de trabajo infrahumano. Entre los privados de libertad se contabilizan 103 centroamericanos, que fueron liberados tras un operativo policial.