Lucía Muñoz, como directora de White Ribbon Campaign/Hombres contra el Feminicidio, tiene un solo objetivo: frenar la violencia de género, en todos los ámbitos. Pero para ello, desarrollar múltiples tareas que pretenden cambiar el pensamiento de escolares, universitarios y policías. Su iniciativa la ha hecho viajar una y otra vez a los Estados Unidos, para poder ejecutar en Guatemala un proyecto visionario de largo plazo, que tiene como único objetivo garantizar la convivencia pacífica en el futuro.
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La Hora: ¿En qué consiste la campaña Hombres contra el Feminicidio?
Lucía Muñoz: La campaña es sobre equidad de género. Propone trabajar hombro a hombro, las mujeres y los hombres en contra de esta violencia. Es la campaña del listón blanco a nivel mundial, White Ribbon Campaign, pero aquí en Guatemala se llama Hombres contra el Feminicidio. Consiste en capacitar a los hombres, para encontrar un vehículo que les ayude a erradicar esta violencia, muchos de los compañeros que están activos como voluntarios, son once, me han dicho durante las capacitaciones cuando yo los estaba capacitando que, ellos han entendido y agradecido.
LH: ¿Qué impacto ha tenido la campaña en las escuelas?
LM: Ha tenido muy buena aceptación con los estudiantes, padres de familia y profesores. Aparte de las escuelas de primaria, estamos también en el INCA, escuela de señoritas, allí entramos solamente por medio de una profesora, que convenció a la directora. También estamos en la Universidad de San Carlos y en la Academia de la Policía estamos cada 15 días, una semana sí y una semana no.
LH: ¿Cómo trabaja en la Academia, pues definitivamente son muchos más hombres que mujeres?
LM: De 60 alumnos, por que cada clase tiene de 45 a 60 alumnos, apenas llegamos a 10 mujeres por clase, y en cada actividad que disponemos hacer cuando los dividimos en grupos ponemos siempre a una mujer en cada grupo.
LH: ¿Por qué trabaja con niños, estudiantes y los policías? ¿El machismo también se expresa en esos ámbitos?
LM: Claro que sí, el machismo está hasta en la última esquina de Guatemala y el mundo. Desgraciadamente este es un problema que se da a nivel mundial, pero hoy estamos aquí en Guatemala por la razón que lleva el número dos en el mundo de matanza de mujeres. Somos un grupo de chapinas y chapines en el exterior, tratando de ayudar a nuestra Guatemala trayendo «remesas sociales» a Guatemala, en las escuelas de primaria, claro que existe el machismo. En cualquier lugar y en toda forma.
LH: En el caso de la Academia de la Policía. ¿Ha notado casos de violencia física contra las mujeres?
LM: No hemos sabido en el último mes de lo que pudo haber pasado en la Academia; pero el acoso sexual es un problema al que estamos expuestas en todos los ámbitos y trabajamos para prevenirlo. Entramos en febrero de este año porque convencimos al Director de que esto iba a ayudar a los hombres y a las mujeres estudiantes, dentro de la Academia para que las mujeres y los hombres supieran cómo poder aprender a convivir, por obvias razones. Los hombres las estaban retando para demostrar si pueden ellas fajarse igual, no solamente en lo académico sino en los trabajos físicos, lo cual provocaba problemas. Es un lugar complicado porque la seguridad es una carrera no tradicional para las mujeres en Guatemala.
LH: ¿Cómo surge la violencia contra la mujer y la segregación de género?
LM: Son varios los factores que han contribuido con esta violencia. Muchas veces es cultural y el contexto de violencia social. En el primer caso, porque la mamá, el papá o la abuela han nutrido el machismo dentro de las familias, desvalorizando a las mujeres.
LH: ¿Qué papel desempeñan los medios de comunicación en esta campaña?
LM: Esta campaña tiene diez módulos, y del que voy a hablar más, porque estamos con un diario aquí, es el número cuatro, que tiene que ver con los medios de comunicación. En los talleres presentamos videos o recortes de revistas para que las niñas y niños de cuarto grado para arriba, miren y aprendan a filtrar anuncios. Un ejemplo es a una mujer semidesnuda vendiendo un chicle o una llanta, cuando sacamos esta foto, las niñas y los niños se shockean; les preguntamos a las niñas primero que cómo se sienten, casi siempre dicen me siento fea. Les explicamos cómo ese denigra a la mujer y les proponemos discusiones. Entonces comienza una lluvia de ideas, y les hacemos entender que les están atacando la bolsa a los niños, a los hombres, en comprar algo que no necesitan, pero todo a costa de la dignidad de las mujeres.
LH: La campaña se llama Hombres contra el Feminicidio, pero hay otras formas de violencia a las que ustedes también están atacando, no sólo directamente a la violencia física, sino que las costumbres también…
LM: Lo cultural de Guatemala, los medios de comunicación, definir qué es acoso sexual… hay mucho que hacer para detener todas las formas de violencia contra la mujer. Y yo estoy haciendo un aporte, e invito a más personas a apoyarnos. En cuanto a la cultural, Entonces las mujeres están caminando en un campo minado.
LH: Usted habla de un cambio social profundo con la educación, pero ¿No cree que también es importante trabajar el ámbito de la justicia?, porque vemos que hay altos índices de impunidad en el país y definitivamente que el sector de las mujeres es uno de los grupos más vulnerables.
LM: Quisiera poder entrar al Congreso y que nos dejen hablar por otro lado con los jueces y los magistrados, y poder darles a ellos esta campaña para que ellos mismos se ayuden. Tenemos que llegar a todos los niveles.