Archila: «Lo menos que se puede esperar de un juez es que sea independiente»


Luis Arturo Archila, presidente del Organismo Judicial, OJ, conversó con Diario La Hora sobre su visión acerca de la situación actual de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, sus planes como Presidente de esa instancia, que ocupa desde el 26 de octubre último, y una reforma administrativa en el sistema de justicia.

Gerson Ortiz
gortiz@lahora.com.gt

La Hora: En la elección de Presidente se dijo que el grupo mayoritario tení­a intereses personales y el minoritario tení­a una visión más institucional. ¿Qué ocurrió en realidad?

Luis Arturo Archila: Lo primero que se dio fue la simpatí­a de un grupo por una candidatura y la del otro grupo por la mí­a. Ese es el origen de la situación y obviamente, al no ponernos de acuerdo fue subiendo de tono el proceso electoral para la Presidencia, que dio lugar a muchas especulaciones y publicaciones de observadores, polí­ticos, periodistas, etcétera. Si usted analiza todas las declaraciones que nosotros dimos respecto al tema, va encontrar que nunca hicimos señalamientos particulares en contra de ninguno; simplemente lo que dijimos es que nuestra posición era por principios. En mi discurso de toma de posesión hice ver que nos pusimos de acuerdo sobre la base de acatar -ambos grupos-, principios, fundamentalmente basados en la institucionalidad del OJ y la integridad de la Corte. Nos pusimos de acuerdo en llevar a cabo acciones a favor de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y en hacer una organización administrativa, procurar y hacer una polí­tica de comunicación social y otra relacionada con la seguridad de jueces y magistrados. Y fundamentalmente, nos pusimos de acuerdo, que cuando llegue el momento de elegir magistrados de la Corte de Constitucionalidad, CC, lo haremos sobre la base de honorabilidad, experiencia y capacidad de los candidatos. Dirí­a que por esta norma constitucional que la Presidencia es de cada año se puede sufrir un desgaste en este tipo de cosas. Finalmente este proceso concluyó en elegirme por unanimidad y creo que restablecimos, si es que se hubiera resquebrajado un poco, la honorabilidad de la Corte, pero dije que yo no era Presidente de grupos ni de facciones, sino de la CSJ y del OJ, y por consiguiente, una de mis tareas fundamentales y de ejercicio diario tendrá que ser esa unidad de la CSJ en beneficio de la administración de justicia.

LH: ¿Cuáles son sus planes para este corto año en la Presidencia?

LAA: Creo que hay cosas puntuales que pueden llevarse a cabo con buena voluntad y con el concurso de todos. Cualquier cosa que haga o diga de aquí­ en adelante, espero que sea el consenso de la Corte Suprema. En primer lugar estamos analizando, en este momento, la búsqueda e implementación de una reforma administrativa: esto quiere decir formular un análisis de toda el área administrativa del OJ; ver las cargas de trabajo, la eficiencia, la eficacia, la honradez y la honorabilidad para el desempeño de los cargos; después de ese análisis vendrá la reorganización si es que la técnica lo aconseja y esperamos, esto es un tanto especulativo si usted quiere, pero tenemos la impresión que el área administrativa está un tanto sobrecargada de personal. Dependiendo del análisis que hagamos, no habrá despidos porque la mayorí­a de personal es gente con formación jurí­dica y podrán ser trasladados al área jurisdiccional. Yo le dirí­a que la visión aquí­ es que el área administrativa sea un cuerpo dedicado fundamental y esencialmente a atender las necesidades del área jurisdiccional.

LH: ¿Tiene la visión de no hacer despidos de personal?

LAA: Yo no le podrí­a decir que tengo la visión de no hacer despidos o de hacerlos. Punto uno: en el área administrativa tenemos que hacer un análisis y eso no se va comprender de todo; cargas de trabajo, eficiencia, eficacia, honradez, sino en alguna medida tendremos que analizar su comportamiento de aquí­ hacia atrás. Y en lo que sí­ vamos a ser exigentes en esa evaluación es en cuanto a honestidad y transparencia en el desempeño de esas funciones. Dijimos y reiteramos: cero tolerancia a la corrupción, cero tolerancia al tráfico de influencias y a cuestiones que empañen la administración de justicia.

LH: En ese tema, el magistrado César Barrientos hizo público un listado de trabajadores del área administrativa que según él presentaba anomalí­as. ¿Cuál va ser el análisis que se hará sobre este?

LAA: El mismo análisis que debe hacerse a cualquier persona del OJ. No tenemos ningún prejuicio de nadie. Ciertamente en esos momentos el magistrado Barrientos hizo un señalamiento, somos abogados y como tales somos respetuosos de principios que son esenciales en la administración de justicia y que no escapan a ningún régimen disciplinario como el principio de inocencia y el de la legí­tima defensa. Esto quiere decir que esos o cualquier otro señalamiento de cualquier persona del OJ será objeto de un análisis a fondo. Tenemos que buscar que se respete el principio de inocencia y el principio de defensa del imputado; lo que sí­ tenga la seguridad es que si encontramos demostración de errores, de malas praxis o de corrupción, seremos drásticos en la aplicación de las sanciones correspondientes.

LH: ¿Cómo trabajar en una reestructuración que no se quede sólo en palabras?

LAA: Afortunadamente el año que ya pasó lo utilizamos para el proyecto, sólo estamos esperando consensuarlo en Corte Suprema para ya socializarlo con otros organismos y con otros interesados en el tema y luego trasladarlo al Congreso de la República.

LH: Pero es ahí­ donde se quedan estancadas muchas intenciones

LAA: Hemos conversado con algunos diputados y al propio Presidente y están dispuestos a brindarnos la mejor colaboración posible; pero claro, usted sabe que el Congreso tiene sus propios problemas y esperarí­amos que una vez tengan el proyecto le pongan atención. Pero sí­ tenemos ofrecimientos para titulares de diputados para ayudarnos y obviamente les haremos ver no sólo en una posición de motivos simple y escrita, sino nos tomaremos la tarea de hacer foros y talleres, o lo que fuera necesario, para explicar la urgente necesidad y los motivos de las reformas. Ya no dependerá de nosotros el tiempo pero tarde o temprano esas reformas hay que hacerlas.

LH: ¿Cómo puede premiarse a los buenos jueces y reprenderse a los malos?

LAA: Hay dos cosas interesantes ahí­. Una, cómo castigar a un mal juez: la Ley de la Carrera Judicial tiene contemplado el régimen disciplinario, tipificadas las infracciones y señaladas las sanciones correspondientes. En este año, hemos sido drásticos la mayorí­a de las veces, en la aplicación de sanciones, y en algunos casos hemos sido objetivos y justos en declarar con lugar algunas apelaciones. Nuestra creencia es que el sistema disciplinario del OJ debe ser drástico. En ese sentido estamos revisando una serie de reformas a la Ley de la Carrera Judicial que formuló la Cámara Civil, con el acompañamiento de personal técnico del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y una de las cosas que contempla esta reforma es la tipificación de otras infracciones y la simplificación de los medios de impugnación, porque ahora están muy mal regulados y dan lugar a tardanzas; en este caso son tardanzas legisladas porque así­ están contempladas. Pero tenemos la propuesta de cambiar el Consejo de la Carrera Judicial y de las juntas de disciplina. En cuanto al Consejo, estamos integrándolo con otros entes; creemos que debe dársele participación al Colegio de Abogados y Notarios y a los decanos de las universidades, que son parte de la administración de justicia. Estamos reestructurando las juntas de disciplina, creemos que estas deben integrarlas abogados que llenen las calidades de magistrados de CSJ, pero que se dediquen exclusivamente a juzgar; su tarea será integrar las juntas de disciplina para analizar el comportamiento de jueces, magistrados y auxiliares de estos tribunales, pero dedicados a eso porque tiene que cumplirse en ellos la calidad y los principios de independencia, imparcialidad y objetividad; recuerde que las juntas de disciplina se conforman con un delegado de los magistrados, uno de los jueces y entonces pares están juzgándose a sí­ mismos, entonces ahí­ se falta la imparcialidad, se falta la independencia e inclusive es molesto tener que juzgar a pares: quienes se dediquen a juzgar jueces tienen que ser jueces cabales porque una de las caracterí­sticas de la función judicial es la independencia y la imparcialidad.

LH: ¿Y cómo premiar a los buenos jueces?

LAA: Creemos que no existe ningún incentivo para los buenos jueces. En el pasado existió. Cabalmente estuve conversando con un colega y con un cooperante de que vamos a restablecer algunas cuestiones que estuvieron vigentes en el pasado. La distinción del juez del año por ejemplo, para dignificar al juez que llene las mejores caracterí­sticas en su desempeño por honradez, honorabilidad, honestidad, fundamentación de sus fallos. Lo vamos a hacer y esta no es una idea que hayamos contemplado antes sino hasta hace unos dí­as porque se critica mucho a los jueces a veces con razón y a veces sin ella, pero no se reconoce al buen juez o magistrado. Ya lo contemplamos y lo vamos a hacer.

LH: ¿Cómo cree que la Presidencia pueda incidir a combatir la impunidad?

LAA: Yo digo que sí­ se puede. Lo primero es con el ejemplo, creo que la CSJ tiene que demostrar a través de una actuación transparente, debe transmitirlo, hacia magistrados de salas, jueces, auxiliares, etcétera. Lo principal para combatir la impunidad y la corrupción es no ser uno corrupto; debe demostrar que está actuando de manera transparente y enviar el mensaje que la transparencia debe ser general; sólo así­ se puede coadyuvar a que la impunidad y la corrupción, si no se eliminan del todo, porque muchas veces como no se detectan es difí­cil combatirlas. Creo que lo primero es tener uno la convicción que es factible hacerlo y ejercitar su actuar en ese sentido. Lo que ha pasado es que se conocen malas actuaciones, pero se soportan, no se hace nada; yo le dirí­a que aunque tengamos deficiencias en el régimen disciplinario, aplicándolo drásticamente siempre con justicia y objetividad, ya es un mensaje que tendrán que tomar en consideración los miembros del OJ. Ya lo hicimos este año, y esas son cosas que no se publican. Las Cámaras, Civil, de Amparos y Penal visitamos muchas regiones del paí­s y siempre llevamos el mensaje de la transparencia de la anticorrupción como contrapartida y siempre propugnamos por la independencia y la imparcialidad de los jueces; porque una justicia sin independencia y sin imparcialidad no es justicia. Lo menos que se puede esperar de un juez es que sea independiente, que no responda a presiones de ningún tipo, porque ahí­ es donde principia la corrupción y la impunidad, con tráfico de influencias; nosotros creemos que esto tiene que evitarse e inclusive tener cuidado con la propia presión que ejercen los medios de comunicación, esa es una presión adicional, pero un juez, cuando dicta un fallo, inclusive de ese tipo de presiones. Por eso lo dijimos en el discurso de toma de presión, sean nacionales, extranjeras, del gobierno, de organismos, de la prensa o de cualquier clase de grupos de presión y a esto le incluyo sociedad civil, Cacif y lo que sea.

LH: Tras el fallo de la CC que revocó el proceso de elección de Fiscal General, ¿Qué garantí­as puede ofrecer para darle transparencia a este nuevo procedimiento?

LAA: Derivado del fallo de la CC se ha iniciado un proceso en el que yo ya estoy incorporado porque por mandato constitucional, yo debí­ asumir la Presidencia (de la comisión de postulación) y lo estoy haciendo. La situación del anterior presidente de la Comisión era diferente, al igual que la de cualquier decano, porque habí­a la posibilidad legal de inhibirse y ser destituido; sin embargo, en mi caso no hay ninguna causal para que yo me inhiba y por eso asumí­ la Presidencia, aunque con un proceso iniciado en el que ya establecieron parámetros, mecanismos de transparencia, las sesiones son públicas y lo hemos seguido y lo haremos en esa misma forma. El doctor Barrientos me está prestando colaboración y ayuda; me dará acompañamiento y de hecho el equipo que se formó por esta Comisión es el mismo que utilizamos de apoyo. En cuanto a la transparencia por supuesto que si la estamos pregonando para el ejercicio de la presidencia, no tenemos por qué no cumplirla para la Comisión de Postulación: estamos haciendo públicos todos los actos, esperamos que dentro de los plazos que hemos establecido para esta proceso se cumplan y que salgan los mejores; porque para mi es un atentado a la institucionalidad que se encuentren acéfalas desde hace algunos meses la fiscalí­a general y en el caso de la Defensa Pública hace más de un año, creo que es urgente y le digo a los medios de comunicación que coadyuven y a colaboren, al igual que a la sociedad civil, para que este no sea un proceso frustrado sino uno exitoso porque al paí­s le hace mucho daño que las instituciones no tengan a sus titulares.

«En mi discurso de toma de posesión hice ver que nos pusimos de acuerdo sobre la base de acatar -ambos grupos-, principios, fundamentalmente basados en la institucionalidad del OJ y la integridad de la Corte».