Otra vez se ha desatado una tormenta política nacional por el reiterado intento de grupos armados ilegales, poderes paralelos y políticos marrulleros que no cesan de conspirar en contra de la Comisión Internacional contra la impunidad en Guatemala, CICIG, debido al trabajo eficiente y eficaz que la Comisión realiza y que, tal como ha quedado demostrado, los resultados logrados han comenzado a romper el muro de la impunidad que parecía impenetrable y ahora la justicia está llamando a los actores involucrados en hechos y acciones ejecutadas por grupos clandestinos y poderes ocultos. Son esos resultados los que le están parando el pelo a quienes tienen la cola machucada y que como dice el lenguaje coloquial, sienten pasos de animal grande. Las campañas mediáticas de desprestigio, el bloqueo legislativo a iniciativas de leyes de seguridad y justicia, los señalamientos en contra de la labor de los comisionados y otras mediocridades, son orquestados por los grupos y actores que sienten amenazados sus funestos intereses, sus privilegios y su propia libertad.
En el poco tiempo que lleva la CICIG en el país, no solo ha puesto el dedo en la llaga, también ha puesto en la cárcel a varios pícaros. El trabajo científico de investigación, la conducta profesional e independiente de la CICIG, han probado que cuando las cosas se hacen bien, se pueden aclarar casos de alto impacto y hacer que la justicia sea pronta y cumplida. Los que continúan haciendo oposición a la CICIG son quienes quieren evitar a toda costa perder sus feudos y sus nichos de poder. Se oponen a la CICIG los que saben que la guadaña está pasando y que puede cortarles la cabeza, los que no pueden torcerles el brazo a los comisionados, ni corromperlos con sobornos. Se oponen aquellos que mantienen la impunidad, la corrupción y la falta de justicia. La Comisión internacional ha podido hacer lo que otros no se atrevían, es decir, está tocando las estructuras de la impunidad que por muchos años ha mantenido a la justicia sorda, muda, atada y amordazada.
Estoy seguro que si no se contara con la eficiente labor de la CICIG y el acompañamiento de la comunidad internacional en materia de justicia, el reino de los malos continuaría en apogeo en el país. Gracias a la CICIG, la población guatemalteca ha comprobado la existencia de grupos paralelos de poder que desestabilizan y actúan en contra de la tranquilidad social. Admito que algunas acciones e iniciativas de la CICIG, han molestado a más de alguno, porque consideran que se extralimita en sus funciones, sin embargo, el trabajo desplegado por CICIG es importante para debilitar y derrumbar las estructuras de impunidad y corrupción que tienen copados distintos estamentos del Estado. Algunos ex funcionarios de Estado y de gobierno que tienen la cola machucada, están poniendo el grito en el cielo, sobre todo quienes tienen responsabilidad en violaciones a los derechos humanos, porque saben que en tales casos, la cadena de mando no se puede ignorar, por eso la susceptibilidad que despierta en los señores í“scar Berger y Eduardo Stein, las recientes investigaciones de CICIG que los obliga a poner las barbas en remojo.
P.S. Sentidas condolencias al pueblo y gobierno de la Argentina por el sensible fallecimiento del presidente Néstor Kirchner, destacado y querido dirigente justicialista, impulsor de la unidad latinoamericana y la lucha por la independencia de los pueblos.