El aniversario de Saint-Exupéry (final)


En abril de 1943 Antoine de Saint-Exupéry regresó al servicio activo. Fue destacado al norte de ífrica con el grupo de reconocimiento de la 12th Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Su relación con Charles de Gaulle que nunca fue buena, en esos dí­as se agravó. Por intervención de De Gaulle, fue retirado del servicio activo durante ocho meses, un incidente ingrato que lo afectó hondamente. Me llamó la atención al leer las memorias del gran De Gaulle, cuando al referirse a los mártires de la Resistencia dice: «El sacrificio deliberado de Saint-Exupéry.» Un comentario fuera de lugar que reforzaba la versión, según la cual el escritor se quitó la vida estrellando su avión.

Doctor Mario Castejón
castejon1936@hotmail.com

Al mismo tiempo que los ejércitos aliados avanzaban hacia Parí­s, el 31 de julio de 1944 a las ocho de la mañana, Antoine de Saint-Exupéry despegó de Bastia en Córcega. Volaba un Lightning F5B P38 desartillado, en una misión de reconocimiento. A las 8:45 de la mañana se perdió contacto con su avión y no se volvió a saber de él. El Alto Mando después de rastrear la zona lo dio por desaparecido.

Cincuenta y cuatro años más tarde en 1988, un pescador Jean Claude Bianco buceando en la costa de Carqueiranne cerca de Marsella, encontró un brazalete con el nombre de Saint-Exupéry. Por coincidencia algunas gentes del lugar recordaban un cadáver vistiendo el uniforme francés, que arrojó la marea en julio de 1944 pero el hecho no pudo ser verificado. El 23 de mayo del 2000, otro buzo Luc Vanrell en Ille du Riou en la misma zona, detectó a sesenta y dos metros de profundidad los restos de un avión. Pasado el tiempo fueron recuperados y enviados al Departamento Nacional de Arqueologí­a Submarina. En el año 2004 se confirmó que se trataba del P 38 de Saint Exupéry, al verificar el número con los registros de la Fuerza Aérea norteamericana.

Cerca del lugar se encontraban los restos de otro avión cubierto de limo, un Messerschmitt 109 el cual también fue recuperado. Identificado el avión, se supo que fue volado por el prí­ncipe Alexis Von Bentheim und Steinfurst lí­der del Jagdgruppe 200 de la Luftwaffe que defendí­a esa zona. El investigador Lino Van Garzen el año 2008 revisó el listado de pilotos pertenecientes al Jagdgruppe 200, haciendo casi trescientas llamadas. Al marcar un número en Weisbaden le respondió Horst Rippert un comentarista deportivo de 85 años quien le dijo: «ya no busquen más, yo derribé a Saint-Exupéry». El ex piloto le contó a Van Garzen, que el dí­a 31 de julio de 1944, su escuadrón estacionado en Marignane, vecino a Marsella fue alertado de la presencia de un avión de reconocimiento. A él le correspondió interceptarlo. Era un P 38 Lightning, que trató de evadirlo, hasta que Rippert lo derribó y cayó al mar. Dí­as más tarde Rippert se enteró a través de los escuchas de radio, que Saint Exupéry dado por desaparecido era buscado en el área, al escuchar su nombre quedó consternado, el joven piloto fue su ferviente lector en los años de escuela y sentí­a por él gran admiración. La noticia conmocionó a Francia cuando el diario Le Monde el 15 de marzo la dio a conocer. Lo dicho por Rippert despertó comentarios e investigaciones tanto en Francia como en Alemania. No se encontró ningún reporte en los archivos de la Luftwaffe.

La invasión en el sur de Francia se inició el 15 de agosto de 1944. Ciento cincuenta mil hombres desembarcaron en Provence mientras avanzaban los ejércitos aliados después del desembarco en Normandí­a, De Gaulle contraviniendo la estrategia de Eisenhower, ordenó al II Ejército Acorazado de Leclerc dirigirse a Parí­s, en donde la insurrección estaba en curso.

El sueño de Saint Exupéry se realizó, Francia era libre, ya podí­a descansar en paz. Aunque sus restos nunca fueron recuperados, pienso que su espí­ritu debe vagar en aquel Asteroide junto al principito.