La anulación final de la dictadura ubiquista en Guatemala fue una acción popular. Se desarrolló porque el pueblo estaba cansado del autoritarismo. No fue una estrategia planificada por algún partido político (la mayoría estaban proscritos). Impulsar la democracia fue una acción de guatemaltecas y guatemaltecos y su inicial implicación organizada fue la creación de partidos políticos como el Frente Popular Libertador (FPL), Partido de la Revolución Guatemalteca (PRG), Partido Auténtico de la Revolución (PAR), Partido Renovación Nacional (PRN), y el Partido Revolucionario de los Obreros Guatemaltecos (PROG), entre otros.
ccaceresr@prodigy.net.mx
Asumió el poder la Junta Revolucionaria de Gobierno, integrada por el capitán Jacobo Arbenz Guzmán, el mayor Francisco Javier Arana, y el civil Jorge Toriello. El primero de diciembre de 1944 decretó la autonomía de la Universidad de San Carlos. Se inició el proceso democrático que permitió descentralizar los poderes del Ejecutivo y su efectiva separación de los poderes del Estado, se logró la alternabilidad en el poder, y la elección de una Asamblea Constituyente que aprobó el 13 de marzo de 1945 una nueva Constitución. En ella se garantizó la libertad y democracia, la integración nacional, se reconoció la función social de la propiedad privada, la organización de las municipalidades mediante elección, autonomía del poder judicial, reconocimiento constitucional de los partidos políticos, y se prohibió la censura a los medios de comunicación.
Durante cinco meses, el nuevo gobierno consolidó la vinculación de los sectores medios de la población con el movimiento popular. Una capa media urbana -con estudios de nivel universitario- empezó a dirigir el país apoyada por trabajadores y artesanos empobrecidos. La participación indígena no fue amplia. Este hecho explica la posterior rebelión indígena de Patzicía.
Se tomó la difícil decisión de enviar tropas. La base de sus reivindicaciones se encontraba en la miseria provocada por el ubiquismo.
Muchos fueron los oficiales del Ejército que apoyaron la Revolución de 1944, entre ellos, Carlos Paz Tejada (posteriormente, jefe de las fuerzas armadas), y Terencio Guillén (gobernador del Escuintla).
El espacio político abierto por el movimiento popular de 1944 permitió el desarrollo de los primeros sindicatos. Surgió la organización del magisterio que se convirtió en el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), y en julio de 1944 la Confederación de Trabajadores de Guatemala (CTG). Diversos investigadores ubican este período como la segunda etapa del sindicalismo guatemalteco (hasta 1954).
Empezó a fortalecerse, entonces, un proceso -con aciertos y errores propios de una nueva experiencia- donde los jóvenes serán especialmente beneficiados. Mujeres y hombres empezaron a desempeñar un papel común en el desarrollo social y se expresaron valores humanos de una sociedad que luchaba por transformarse. El deseo de vivir en paz fue la línea política básica de ese movimiento democrático.
Al realizarse elecciones libres -por primera vez en 14 años- las guatemaltecas y guatemaltecos eligieron como Presidente de la República al doctor en Pedagogía Juan José Arévalo Bermejo, apoyado por los partidos Frente Popular Libertador y Renovación Nacional. Arévalo impulsaba el socialismo espiritual. Sus estudios de posgrado los realizó en Argentina. Tomó posesión el 15 de marzo de 1945. Inicialmente, el gobierno de Estados Unidos no adoptó ninguna acción contra la incipiente democracia guatemalteca. El delegado estadounidense a la ceremonia donde Arévalo tomó posesión fue Spruille Braden, posteriormente condecorado con la Orden del Quetzal; sin embargo, las relaciones entre Guatemala y Estados Unidos se agudizaron al avanzar las reformas del gobierno del presidente Arévalo.
En el ámbito cultural -además de la creación del Coro Nacional y el Ballet Guatemala- debe destacarse la edición de la Revista de Guatemala. Una publicación que tuvo una visión crítica de la realidad y planteó integrar lo nacional con lo universal. Fundada por Luis Cardoza y Aragón, la revista presentó un amplio panorama cultural, abriendo sus páginas a escritores de América Latina, Estados Unidos y Europa. El número inicial correspondiente a julio-agosto-septiembre de 1945 «tuvo colaboraciones de los más grandes escritores de nuestra lengua», señaló Cardoza y Aragón.
Durante la gestión presidencial del doctor Arévalo, hubo un amplio respeto a la persona humana, gobernó con pundonor, se fortalecieron las organizaciones democráticas, a pesar de 28 intentos por derrocarlo, pero el apoyo del coronel Arbenz, ministro de la Defensa, fue la mejor garantía para defender al gobierno. El intento más serio para derribar al régimen de Arévalo fue cuando se levantó el cuartel Guardia de Honor.
Esta acción se efectuó horas después de la muerte del coronel Francisco Javier Arana -en circunstancias aún no esclarecidas-, cuando funcionarios del gobierno iban a capturarlo -julio de 1949- por estar comprometido con la rebelión.
Muchos fueron los aportes logrados durante el gobierno del doctor Arévalo, pero puede señalarse, entre otros: los programas de salud pública, la creación de un mejor sistema educativo (incluyendo una intensa campaña de alfabetización), y la promulgación del Código de Trabajo, que favoreció en lo económico, político y social a los trabajadores. En él se reconoció el derecho a la sindicalización y huelga, se crearon tribunales especiales de trabajo y se fijaron escalas para el salario mínimo. De igual manera, para evitar actos de corrupción, los funcionarios fueron obligados a declarar sus bienes. Deben señalarse como hechos de especial importancia la inauguración -30 de octubre de 1946- del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), la Ley del Escalafón Magisterial y el Instituto Indigenista Nacional (1946).
También es importante destacar la creación de la Universidad Popular. Además de realizar obras e infraestructura, el gobierno de Arévalo emitió el Código de Petróleo, creó el banco estatal Crédito Hipotecario Nacional, para financiamiento de cultivos, y el Instituto de Fomento a la Producción (INFOP), con el propósito de apoyar actividades de tipo agroindustrial y vivienda. El INFOP realizó estudios forestales e intervino en la producción y comercialización del chicle que monopolizaba la empresa Wrigleys y Adams. Asimismo, otorgó apoyo a las cooperativas y emitió la Ley de Fomento Industrial, lo cual permitió la presencia de varias industrias de transformación. (Continuará).