«Nos hemos quedado rezagados, las nuevas corrientes piden nuevos espacios de participación»


Alejandro Balsells:

Alejandro Balsells, abogado constitucionalista y vicepresidente del Centro para la Defensa de la Constitución (CEDECON), ha trabajado como consultor en temas electorales en diversos organismos internacionales. En esta entrevista asegura que el sistema electoral guatemalteco debe ser modificado para garantizar mayores espacios de participación a los grupos poblacionales que históricamente han sido excluidos, como las mujeres. Sostiene que la implementación de polí­ticas de acción afirmativa será un avance en la construcción de una democracia más fuerte.

Más Mujeres, Mejor Polí­tica
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Más Mujeres Mejor Polí­tica (MMMP): ¿Cómo describirí­a el sistema electoral guatemalteco, cuáles son sus principales caracterí­sticas?

Alejandro Balsells (AB): El régimen electoral guatemalteco se resiste a modernizarse. Fue concebido en el año 1985, como la plataforma ideal para permitir el pluralismo y la participación polí­tica, para permitir que existiera un nuevo debate de ideas en el ámbito polí­tico y además para que se fomentara la participación. Eso estuvo bien para su época, sin embargo, ya no es lo mismo lo que se requiere para la actualidad. Nos hemos quedado rezagados porque las nuevas corrientes polí­ticas piden nuevos espacios de participación y América Latina ha demostrado que no sólo los partidos polí­ticos tienen que tener hegemoní­a.

MMMP: ¿Qué aspectos del sistema electoral deberí­an modificarse para mejorarlo?

AB: Existen muchos puntos que es necesario revisar serenamente y propiciar cambios técnicos. El régimen electoral está bien porque ha permitido la realización de elecciones limpias, pero a las autoridades electorales no sólo se les exige elecciones limpias, sino que esas elecciones sean más competitivas. Existe un problema grande en los partidos polí­ticos, en la motivación de la participación de la ciudadaní­a, problemas grandes en el acceso a los medios de comunicación y existen problemas clave para la fiscalización.

MMMP: En la actualidad, las mujeres continúan subrepresentadas en el ámbito polí­tico. ¿De acuerdo a su criterio, qué provoca esta situación de desigualdad con respecto a los hombres?

AB: En principio, porque no se ha considerado ninguna opción afirmativa en ese aspecto. No se ha introducido una idea clara de la participación de las mujeres. La idea de las polí­ticas de acción afirmativa y la revisión de los distritos electorales es algo que debe madurarse en el ambiente polí­tico. Sin embargo, eso se ha quedado latente y a la fecha no se ha discutido nada sobre estas polí­ticas, incluso desconocemos qué partidos polí­ticos las apoyarí­an.

MMMP: ¿Qué medidas se deben implementar para garantizar un incremento en la participación polí­tica de las mujeres?

AB: El término de desigualdad es un término real. Las polí­ticas de acción afirmativa han demostrado que son un buen camino para asegurar que más mujeres participen en la polí­tica. Lo que hay dejar claro es que las polí­ticas de acción afirmativas deben ser temporales, no permanentes, en función de los logros y las metas que se puedan alcanzar.

MMMP: Hay personas que afirman que los cambios son culturales y que lo que se necesita es tiempo para que la brecha de desigualdad en la participación y representación polí­tica entre hombres y mujeres se acorte. ¿Comparte este criterio o le parece que son necesarias reformas a la ley para lograr un cambio?

AB: A veces hay que forzar los procesos. Uno puede observar el rezago de las mujeres, por ejemplo, en el número de alcaldesas, lo que es dramático. No hay un proceso ni una participación de la mujer en puestos de decisión, se ha utilizado mucho la fuerza femenina únicamente para tareas logí­sticas de los partidos polí­ticos. Esto está en función de las normativas vigentes que han dejado que los partidos polí­ticos sean los que establezcan las condiciones para sus candidatos. Se deben crear nuevos espacios de participación popular.

MMMP: En la ley electoral se establece que las juntas receptoras de votos deben estar integradas de forma equitativa por hombres y mujeres. Sin embargo, esto está lejos de cumplirse. ¿Qué medidas debe implementar el TSE para cumplir con lo establecido en la ley?

AB: Es evidente que este artí­culo no se cumple y, además, no existe ningún interés por cumplirlo. Además, el Tribunal Supremo Electoral no ha adoptado ninguna medida al respecto. Ahora que este órgano se encuentra integrado por mayorí­a de mujeres, esperemos que las polí­ticas que impulsen sean coherentes y permitan la participación de más mujeres.

MMMP: ¿Puede la democracia mejorar si se logra mayor inclusión de mujeres en cargos de representación polí­tica?

AB: Yo no dirí­a que mejora sólo si participan más mujeres. Es necesario que más gente participe, porque la democracia sin participación es un frasco vací­o, no tiene ningún objeto. Tenemos que insistir en que participen los que no lo han hecho. Ahí­ se encuentran las mujeres, los pueblos indí­genas, las personas con otras preferencias sexuales. La exclusión de estos grupos en la polí­tica ha sido aceptada por la comunidad. Tenemos que abrir espacios de participación para que la democracia se fortalezca.