La ausencia de una política de formación, capacitación y fortalecimiento hace que la Policía Nacional Civil (PNC) no proporcione a la población las medidas de seguridad que necesita para hacer frente a la violencia, un problema que también expone a funcionarios y personalidades que aunque cuentan con la protección de elementos policiales no más preparados, sí mejor dotados con equipo para combatir la inseguridad.
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Actualmente hay 23 mil 657 efectivos policiales, pero no todos se dedican a las labores de seguridad ciudadana, pues una buena parte está encargada de notificaciones del Ministerio Público (MP), traslado de reos y el resguardo de funcionarios e instituciones oficiales.
Los policías en la calle y en las comisarías dicen que las labores de seguridad son complicadas, al tiempo que advierten que no están preparados para enfrentar la ola de violencia, principalmente por la falta de recursos.
Un ejemplo sencillo, citan los miembros de la institución policial, son las fundas que utilizan para colocar el arma que se les asigna, puesto que algunos utilizan las más antiguas, que requieren de levantar un botón para poder maniobrar el arma.
«En lo que levanto el botón y saco el arma pierdo tiempo en una balacera. Sería bueno que nos dieran como las que tienen los que cuidan a funcionarios, pero como de plano esas son solo para ellos», dice un agente que patrulla en la zona 1.
Una inspección realizada por Diario La Hora, da cuenta que un buen número de agentes utiliza dichas fundas, pero vale destacar que no todos los policías las tienen. Las útiles y más efectivas para los casos de combate, son más caras pero mejor para los policías y la sociedad.
Tres armerías fueron consultadas, dos de ellas ubicadas en la zona 5 y otra en la zona 10, en donde los dependientes de mostrador indicaron la diferencia entre una y otra.
Uno de los vendedores recomendó que quien utiliza un arma todo el día -como un policía- debe utilizar una funda o un estuche sencillo, que sirva para guardar y sacar el artefacto fácilmente, porque «es ilógico que alguien utilice un estuche con botón para sacar el arma, principalmente si debe estar atento todo el día».
«En el caso de los policías, es recomendable utilizar la más sencilla, esa le cuesta Q225, a diferencia de las que tienen un broche, esas valen Q450 y la verdad se utilizan más para el campo, para andar en caballo», dice el hombre de una armería en la zona 5.
Otra vendedora de la zona 10, dice que aunque depende del calibre y marca de la pistola, es adecuado recomendar un estuche sencillo para maniobrar el artefacto con facilidad, sobre todo si esta es una herramienta de trabajo.
El precio de una funda sin clip, como ella le llama, cuesta Q440, mientras que una con clip, Q450.
Verónica Godoy, directora de la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública (Imasp), dice que «en la policía lamentablemente ha habido falta de planificación para comprar la logística que necesita el agente; a veces se toman decisiones que no son las adecuadas, como prevalece la corrupción no se compra lo mejor», dice Godoy.
La profesional dice que el tema de las fundas es uno de los tantos problemas dentro de la policía, pues se suman otros como la falta de armamento, de chalecos y sobre todo de capacitación y profesionalización del agente policial.
Sandino Asturias, director del Centro de Estudios de Guatemala (CEG) opina que el Estado no invierte los recursos donde debe, es decir en la PNC, además tampoco tiene criterio para priorizar la seguridad del ciudadano, a diferencia de la del funcionario.
«El Estado no está invirtiendo adecuadamente los recursos en el lugar que corresponde, que es efectivamente la PNC, entonces vemos cómo tanto el equipo, el despliegue y el uso de las fuerzas de seguridad no tienen un criterio adecuado, no se prioriza la seguridad del ciudadano, están más expuestas las personas que no tienen los recursos económicos, sin embargo, los funcionarios que sí tienen los recursos, los medios, etcétera sí tienen mejores posibilidades de tener más de esta institución a su servicio» refiere.
El pasado 7 de octubre, cinco agentes de la institución policial, entre ellos un investigador de la División Especializada en Investigación Criminal (Deic), fueron heridos por un solo hombre que ingresó a la comisaría de Izabal para obtener sus antecedentes policíacos, que determinaron tenía una orden de captura, por el delito de homicidio, por lo cual debía ser detenido.
El hombre, que iba armado, hirió a los policías para no ser detenido; sin embargo, los agentes repelieron el ataque y causaron la muerte del victimario.
El 15 de septiembre, en el Centro Comercial Tikal Futura, murieron dos miembros de la PNC, en un tiroteo con narcotraficantes. Un buen porcentaje no tenía chalecos antibalas.
En los últimos meses, agentes de la PNC, estaciones y subestaciones, han sido blanco de la violencia, perpetrada supuestamente por grupos de pandilleros inconformes con sus traslados a otras cárceles.
Los miembros de la institución policial han sido agredidos, por la falta de municiones, de chalecos y de otros instrumentos de uso básico.