A simple vista, las fotos hacen pensar que George Clooney ensayaba para un papel de presidente de EE. UU. para una futura película. El escenario era la Casa Blanca y el actor lucía muy presidencial. La razón era bien distinta. El oscarizado George Clooney acababa de asistir a una reunión con el presidente Barack Obama para hacerle partícipe de la terrible situación que se vive en Sudán y solicitar la presión de Washington para lograr un referéndum pacífico.
Son ya muchos años los que el actor lleva involucrado con la causa de Darfur. Pero ahora, además, Clooney teme que el referéndum del próximo 9 de enero para determinar si el sur -de mayoría cristiana y animista- se separa del norte -islamista- conduzca al país a una guerra civil abierta. El presidente sudanés, Omar al Bashir, ya ha amenazado conque no aceptará la escisión. Bashir está acusado de genocidio y crímenes contra la humanidad por la Corte Penal Internacional de La Haya.