El tenista suizo Roger Federer, que habla sin dificultad cuatro lenguas, tuvo esta semana su primera lección de chino mandarín, la lengua mayoritaria en China, durante una pausa del torneo de tenis ATP que se está disputando en Shanghai.
«Vamos paso a paso, no es una lengua fácil, de momento sólo tuvimos una lección», explicó el miércoles el suizo, que recibió un curso privado junto a sus colaboradores, entre los que estaba su entrenador Paul Annacone.
«La mayoría abandonaron al cabo de diez minutos y yo soy el único que pronuncié palabras y frases, el único que aprendí algo, los demás no aprendieron nada», bromeó el tenista, que hoy se enfrenta en octavos de final del torneo al italiano Andreas Seppi.