Los Yankees de Nueva York barrieron con la serie contra los Mellizos, mientras que los Rangers de Texas se fueron hasta el último partido para vencer a Tampa Bay, el mejor equipo de la Liga Americana. Mañana da inicio la serie final por la Liga Americana, en busca de clasificarse a la Serie Mundial.
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Nunca se sabe qué es mejor, si llegar descansados (como los Yankees), o motivadísimos por haber ganado una dura serie (como Texas). Pero este hecho no es el único que da la clave para prever que la serie de la Liga Americana será durísima. Las combinaciones en el pitcheo, los bateadores que vienen enrachados y el enfrentamiento en temporada regular, podrían dar claves para el análisis.
La serie da inicio mañana en el campo de Texas, pero la ventaja de campo no es garantía para la victoria, sobre todo, porque hay que recordar que en las series divisionales, los Yankees ganaron sus dos juegos como visitantes, y los Rangers perdieron sus dos encuentros en casa.
PITCHEO
Los Rangers ganaron la serie contra Tampa Bay gracias a la buena intervención de Cliff Lee, que ganó dos de los tres partidos que le dieron el pase. Sin embargo, debido a que Lee lanzó apenas el martes, no podría iniciar la rotación. Pese a ello, podría llegar a lanzar dos juegos en la serie de siete. Hay que recordar que Lee se enfrentó en la Serie Mundial del año pasado cuando jugaba con Filadelfia contra los Yankees, y éstos la pasaron muy mal.
Los número de Lee en postemporada son de los mejores, y emulan a los de otro grande, como Grez Maddux, próximo Salón de la Fama. Lee ha lanzado en siete juegos, con récord de 6-0 y efectividad de 1.44. Sus rivales apenas batean .185, y tiene una tasa de nueve ponches por cada base por bolas.
Ha mantenido su paternidad sobre los Yankees, y de por vida tiene récord de 6-4 contra Nueva York, incluido el primer juego de la Serie Mundial 2009, cuando lanzaba con Filadelfia.
En la temporada regular, Lee amarró a los Yankees en el último juego del 12 de septiembre, en la cual coronó la barrida de Texas sobre Nueva York en el enfrentamiento.
Sin embargo, Lee deberá estar programado hasta el tercer juego, en Yankee Stadium, y podría lanzar por segunda vez sólo si la serie se extiende a un séptimo juego. Quizá, contra la pared, Texas podría llevarlo para el sexto juego, arriesgándolo con pocos días de descanso.
En consecuencia, Texas deberá abrir el primer juego con C.J. Wilson, que no es mucho menos que Lee. Ganó quince partidos y prácticamente es imbateable para los zurdos (.144 de promedio y ningún zurdo le conectó cuadrangular). El problema es que los Yankees tienen una formación ambidextra, y, los que no tienen esta condición, son derechos. El segundo juego sería lanzado por Colby Lewis y Lee el juego tres.
Por su parte, los Yankees de Nueva York tienen la ventaja en el pitcheo, ya que podrán abrir con su estrella C.C. Sabathia, pitcher dominante en las Mayores y que puede lanzar las nueve entradas y lanzar de nuevo con pocos días de descanso.
El segundo juego sería lanzado por Phil Hugues, y el tercer por Andy Pettitte, uno de los lanzadores más exitosos en postemporada. Pettitte, por jerarquía, debería lanzar el segundo encuentro, pero Joe Girardi, manager de los Yankees, desea rotar el brazo, es decir, iniciar con zurdo, y alternar con derecho, para obligar a Texas a hacer cambios en su alineación.
Según las circunstancias (es decir, si tienen ventaja), el cuarto juego podría lanzarlo A.J. Burnett, pero si están contra la pared, no dudarán en traer a Sabathia para el cuarto juego.
En otras palabras, los tres primeros enfrentamientos podrían ser: Sabathia-Wilson (ventaja Yankees); Hugues-Lewis (ventaja Yankees), y Pettitte-Lee (ventaja Texas), y si ambos equipos utilizan un cuarto lanzador, estos tres enfrentamientos se repetirían en el quinto, sexto y séptimo partido.
En ese sentido, la serie está prevista para que lleguen a definirse hasta el séptimo juego, y, de esa forma, C.C. Sabathia estaría disponible para el primer juego de la Serie Mundial, en caso ganen los Yankees, y, en caso gane Texas, Cliff Lee, de nuevo, no sería el lanzador en el primer juego.