Mi abuela paterna murió durante la epidemia de gripe en 1919, tengo viva su imagen en una fotografía de medio cuerpo que veía desde niño junto a la cabecera de papá, una mujer de belleza plácida, con el cabello recogido a la usanza de la época, traduciendo señorío y bondad. La historia contada en familia era que sus padres Sergei Loutsky y Olga Ivanov konstantinovich, habían salido de Rusia por motivos que nadie me explicó.
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 Siendo ya médico, conocí a una rama de la familia Loutsky residente en Guatemala tras atender a un niño hijo de Roberto Loutsky, un conocido abogado. Su madre, la señora Marta Aguirre de Loutsky esposa de Alejandro Loutsky primo de mi padre, me obsequió una fotografía de Alexander Konstantinovich, abuelo de mi abuela, el gran patriarca de la familia.
En la fotografía aparecía un hombre de rostro enérgico, vistiendo  un uniforme   militar cuajado de condecoraciones. Alexander konstantinovich, general del ejército imperial fue al parecer un personaje cercano al zar Alejandro II, quien lo nombró gobernador de Besarabia habiendo luego participado en la conquista de Baku, una provincia vecina al mar Caspio, la fuente más importante del petróleo ruso.
Una de sus hijas mi bisabuela Olga Ivanov konstantinovich -quien como era costumbre anteponía el apellido de la madre - mientras vivía con su familia en San Petesburgo conoció a Sergius Loutsky, un abogado experto en Banca y Coronel de cosacos, con quien salió de Rusia para salvar la vida huyendo de incógnitos por el puerto de Odesa en 1880.
Para ambientar la historia, es importante trasladarse a la Rusia de aquellos tiempos, cuando el zar Alexander II sube al trono recién finalizada la guerra de Crimea en 1856, una guerra que Rusia libró  debilitando al imperio. El nuevo zar inició una serie de reformas queriendo evitar el desgaste de un régimen que reunía en su persona el poder politico, militar y religioso, la más sorprendente de sus medidas fue la liberación de los siervos, 50 millones de personas que vivían en esclavitud y pasaron a ser libres.  Esa y otras reformas crearon antagonismo al régimen, tanto entre la nobleza y la burguesía, así como entre los mujics, los campesinos que vieron reducidas las extensiones de tierra que antes recibían de sus dueños, con lo cual, la producción se vino abajo aumentando el hambre y abriendo camino a la insurrección. De esa cuenta el zar sufrió cinco atentados entre 1865 y 1882 , en el último murió destrozado por una bomba lanzada por un miembro de la organización terrorista Narodniki. A su muerte, asumió su hijo Alejandro III quien intensificó la represión y abolió las reformas iniciando la persecución sistemática de los enemigos del régimen, miembros de la clase dirigente, estudiantes, oficiales del ejército y dirigentes populares dando paso al anarquismo que se proponía romper con el orden establecido
El motivo por el cual mis bisabuelos Olga Ivanov y Sergius Loutsky huyeron de Rusia está ligado a estos acontecimientos en los que se vio envuelta la familia al involucrarse en una de las conspiraciones. Lo último que sabemos, es que Alexander Konstantinovich vio morir fusilados a buena parte de su familia, aunque fue respetada su vida .
Sergius Loutsky y Olga Ivanov mis bisabuelos tuvieron nueve hijos, dos de ellos murieron a temprana edad, los restantes con excepción del primogénito Serge y otro más, nacieron en El Salvador entre 1883 y 1894. Mi abuela Ludmilla Loutsky Ivanov nació en San Salvador en 1890, se casó con mi abuelo Carlos Castejón Bosque en 1908 y tuvieron dos hijos, uno de ellos mi padre Carlos Castejón Loutsky.
Siempre quise viajar a San Petesburgo para tratar de conocer más de cerca la historia de Alexander Konstantinovich un personaje de novela, creo que se pasó el tiempo para eso, ahora quizás es el momento de los mas jóvenes para rearmar el rompecabezas y saber con detalle lo que sucedió.
Nota
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Pido excusas por aprovechar este medio para contar una historia personal, pero hay razones que me obligan a hacerlo.
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Ovación de pie a Mario Vargas Llosa, los grandes como él son hombres sencillos que no se amargan porque el mundo no les hace justicia.
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