¿Aumenta actualmente la temperatura del planeta Tierra? Si la respuesta es afirmativa, ¿la causa del aumento es el incremento del dióxido de carbono generado por la actividad humana? El dióxido de carbono es un gas cuyas moléculas están compuestas por dos átomos de oxígeno, y uno de carbono. Es un gas producido por la respiración de los seres vivos y la combustión de sustancias orgánicas como la leña, el carbón, y los productos obtenidos del petróleo.
Se analiza que la actividad económica pero principalmente aquélla que consume sustancias combustibles obtenidas del petróleo, ha incrementado excesivamente la cantidad de dióxido de carbono que hay en la troposfera (que es la parte de la atmósfera más próxima a la superficie terrestre). Presúmese también que ese incremento excesivo provoca un aumento de la temperatura del planeta, y se predice que este aumento provocará catástrofes. Por ejemplo, las capas de hielo se derretirán, y se elevará el nivel de los mares, y habrá inundaciones; o el Sahara se transformará en un desierto que incluirá vastas porciones territoriales de España, Portugal, Turquía, Grecia e Italia.
El físico Gerald E. Marsh, autor del documento «A Global Warming Primer», publicado por The National Center for Public Policy Research, de Estados Unidos de América, calcula que, durante los últimos 10 mil años, la temperatura del planeta ha variado en el rango de dos grados centígrados. Durante ese período, han ocurrido dos importantes cambios. El primero ocurrió entre los años 1000 y 1400 de la Era Cristiana, cuando la temperatura fue mayor, en por lo menos seis décimas de grado, que la temperatura durante el siglo XX. El segundo ocurrió entre los años 1400 y 1900, cuando la temperatura fue menor, en tres décimas de grado, que la temperatura durante el siglo XX; e incluyó la Pequeña Edad de Hielo, que ocurrió entre los años 1500 y 1700.
Ese cambio de temperatura ocurrió, entonces, aunque, en la atmósfera, la cantidad de dióxido de carbono no aumentó ni disminuyó. Y en el año 1976, la cantidad de dióxido de carbono quizá había aumentado en 20%; pero la temperatura no había aumentado, y hasta había disminuido entre los años 1940 y 1975. En general, no hay relación de causa y efecto entre cantidad de dióxido de carbono y temperatura. En particular, no hay tal relación entre el incremento de la cantidad de dióxido de carbono producido por la actividad económica, e incremento de la temperatura planetaria.
Marsh afirma: «La causa de una proporción muy importante del calentamiento global durante el último siglo ha sido probablemente un incremento de la densidad de la radiación solar.» Marsh también afirma que «otros efectos de un incremento de la actividad solar, como el impacto en la formación de nubes y en el fenómeno El Niño, todavía no son suficientemente comprendidos.»
Marsh opina que «las predicciones de los actuales modelos sobre el clima no constituyen una sólida base para decisiones políticas públicas.» Por ejemplo, presuponen que las nubes absorben una cantidad de radiación menor que la cantidad que realmente absorben; y no suministran certeza sobre el efecto que una duplicación de la cantidad de dióxido de carbono provocaría en la capa de nubes y, por consiguiente, en el clima.
Post scriptum. El físico solar Eugene Parker opina que «tenemos que conocer mucho más sobre el Sol y la atmósfera terrestre, para comprender la naturaleza de los actuales cambios climáticos».