Don Oscar Marroquín Rojas deja un legado al periodismo donde los valores y la disciplina fueron punto importante en la vida de este gran hombre, historiador de alto nivel y un consumado periodista que siempre defendió la libre emisión del pensamiento.
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Tuvimos la suerte de estar por varios años trabajando con don Oscar en el Suplemento Cultural del Diario La Hora. Poseedor de una vasta educación, la cultura y el arte eran un manejo que le daba al Suplemento Cultural, único en Guatemala; de él aprendí cómo hacer suplementos culturales y su diagramación. Recuerdo su disciplina para hacer las cosas, es algo que le agradezco infinitamente. Y en cuanto a los valores, fue un periodista que mantuvo siempre su forma de pensamiento, donde la injusticia no tenía entrada en su mundo. Era un hombre justo; a muchos periodistas que hoy ejercemos nos enseñó la disciplina y los valores. Hoy, cuando me detengo a pensar, veo a Don Oscar recalcando lo importante que son los valores en el hombre. Como periodista fue uno de los grandes, a pesar de ser hijo del gran Paladín de la Libertad don Clemente Marroquín Rojas, persona a quien don Oscar amaba profundamente, él tuvo su espacio. Pese al ninguneo que existe en Guatemala, logró sacar adelante y por primera vez en el periodismo guatemalteco, una revista que destacó dentro y fuera de nuestro país, La Hora Dominical. Fue fundador de la Asociación de Periodistas de Guatemala, APG, de la Cámara de Periodismo, fue diputado, participó también en la banca guatemalteca, en el Crédito Hipotecario Nacional, logró rescatar las pinturas del maestro Carlos Mérida, hizo mucho por la cultura del país, pese al ninguneo que mueve a muchos mediocres en este campo y del cual siempre comentábamos, don Oscar me decía que no andaba buscando trofeos, lo que le interesaba eran la educación y cultura de nuestro país. Participó en muchos logros que beneficiaron al país. Se opuso a los gobernantes corruptos abriendo una brecha donde siempre clamó a través de su pluma por una mejor calidad del guatemalteco en extrema pobreza. Fue un hombre que se preocupaba por el bienestar de las personas y a muchas sacó del vicio del alcohol y las drogas y que ahora destacan en diferentes medios de comunicación. Como historiador, don Oscar era un gran erudito, conocía tanto la historia guatemalteca como la germana y ese vasto mundo de la historia. Un intelectual que los que tuvimos la suerte de estar con él por varios años tuvimos siempre presente el valor y la preocupación por ver a una Guatemala en una mejor calidad de vida. Un hombre que siempre mantuvo en alto sus valores, los cuales heredó a sus hijos. La Hora mantiene ese ejemplo de don Oscar y de don Clemente, tal como lo vemos a través del licenciado Oscar Clemente Marroquín Godoy, quien lleva una ardua lucha por que los intereses del país no sean ultrajados; es una lucha constante en un país donde la corrupción va de la mano de los hombres corruptos, que solo buscan el beneficio propio, pero que gracias a estos grandes hombres, vemos que la lucha tiene sus logros. Descanse en paz don Oscar.