El Atlas Danzario de Guatemala es una segunda edición revisada y ampliada del conocido escritor y antropólogo Carlos René García Escobar. Es un libro único que recoge el amplio mundo de las danzas tradicionales de nuestro país y que viene a llenar ese vacío sobre las danzas, de las cuales el autor ha estudiado por más de 25 años.
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El Atlas Danzario ya lo veníamos esperando desde hace algún tiempo, siendo compañero de labores y amigo desde hace muchos años con Carlitos, le preguntábamos que como cómo va el libro y él siempre muy entusiasta nos comentaba del mismo. Es un trabajo tan importante ya que las danzas son parte del riquísimo patrimonio cultural que se manifestaron en diferente variedad desde los primeros pobladores de estas tierras. ATLAS DANZARIO DE GUATEMALA -Documentos – 437 páginas numeradas, editado por la Tipografía Nacional, 2010. Cuenta con fotografías, mapas, glosario y una bibliografía muy importante.
La primera edición salió a plaza en el año de 1996 y se agotó rápidamente. Esta segunda edición es de adquirirla, para poder consultar datos que sólo un antropólogo como García Escobar se dio a la tarea como decíamos anteriormente, de investigar por muchos años y con trabajos de campo, de pueblo en pueblo, se pudo lograr concretar tan importante trabajo de las danzas del país y que hoy en esta edición completa un trabajo que merece el reconocimiento tanto dentro como fuera de nuestras fronteras en el campo antropológico. «A pesar de que en las cuatro últimas décadas la sociedad guatemalteca ha resentido los efectos de la globalización, de la guerra interna y el impacto de la conversión religiosa, las danzas tradicionales han sobrevivido de manera admirable, ante todo si tomamos en cuenta que comunidades enteras se movilizaron ante la presión militar o fueron desarticuladas por las masacres o, debido a su extrema pobreza, han tenido que migrar hacia la capital o hacia otros países».
«Y sin embargo, las danzas están presentes, resurgen de sus propias cenizas, ya por efecto de una afirmación identitaria; ya por las necesidades de subsistencia ligadas al turismo; ya por el empecimiento personal de unos pocos. Sea como haya sido, las danzas se representan en el marco de las festividades locales, aunque los gastos de las mismas sean actualmente más elevados. En todo caso, para su resurgimiento quedan a la espera de un mejor momento económico, como en otras oportunidades ha ocurrido» ( Contraportada ). Con respecto al autor, es antropólogo por la Universidad de San Carlos con estudios en el extranjero, escritor de gran reconocimiento, docente de la Escuela de Historia e investigador pero ante todo una persona de gran calidad humana. Recuerdo que en un viaje a Nicaragua, le di una fotografía del gran poeta Ernesto Cardenal para que me le pusiera una dedicatoria y a los pocos días de regreso de Managua, Carlitos me trajo tan preciada dedicatoria. Ha sido Presidente de varias instituciones culturales dentro y fuera del país, como son entre algunas Ex presidente de la Comunidad de Escritores y del Centro PEN Guatemala.
Este mismo año, hace algunos meses, gozando de una beca por una Universidad de los Estados Unidos se dedicó en Vermont State a terminar sus memorias y salieron publicadas con el titulo de ¡Casi Feliz… Confesiones! En estas memorias se desmenuzan las vicisitudes de orden ideológico, político y conceptual que el desarrollo de la investigación cultural demandó en sus inicios a mediados de los años setenta del siglo XX, y en adelante (Contraportada). Felicitamos a Carlitos que ahora que ya se jubiló, siga dedicándose con el mismo ánimo y más a la creación literaria.