Fiesta opositora y desazón chavista


Los opositores al presidente venezolano Hugo Chávez festejaron la madrugada de hoy convencidos de haber obtenido la mayorí­a de votos en las legislativas de ayer, mientras los seguidores del mandatario digerí­an un resultado amargo porque no lograron mantener la hegemoní­a en el Parlamento.


«Nos llevamos varias sorpresas con los resultados pero nos sentimos contentos por la nueva pluralidad de la Asamblea Nacional», celebró ante la AFP Marihug Fernández, una estudiante universitaria desde la sala de un hotel de Caracas convertida en el comando de la oposición.

«Victoria popular» gritaron los adversarios de Chávez, que acudieron a estas elecciones agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que reúne a diferentes partidos polí­ticos.

Según sus cálculos, este conglomerado opositor obtuvo el 52% de los votos, aunque en virtud de la ley electoral aprobada hace unos meses, logró menos escaños que el partido oficialista.

Tras ocho horas de espera, el Consejo Nacional Electoral (CNE) divulgó resultados parciales, que le dieron a la MUD 60 escaños, mientras que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el poder) obtuvo al menos 94 diputados. El partido de izquierda Patria Para Todos habrí­a logrado al menos dos curules.

«Es una victoria y ahora les toca a ellos explicar cómo la minorí­a de diputados obtuvo más votos que la mayorí­a», dijo el lí­der opositor y alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma.

En el otro extremo de la ciudad, José González no escondí­a su descontento frente al palacio presidencial de Miraflores, a donde habí­a acudido para escuchar a Chávez, quien finalmente no apareció para recibir al medio millar de simpatizantes que le esperaban.

«Yo no estoy de acuerdo con que la oposición esté en la Asamblea Nacional porque ellos quieren desestabilizar el paí­s», reclamó este simpatizante oficialista.

Chávez, que tomó personalmente las riendas de la campaña electoral, fijó un claro objetivo para su partido: lograr 110 escaños de la Asamblea Nacional. Con ello, habrí­a conseguido los dos tercios del Parlamento unicameral, necesarios para legislar sobre temas fundamentales y nombrar los integrantes de los demás poderes del Estado.

«Lo bueno es que el pueblo ahora se dará cuenta que tiene que mejorar. Hay un descontento con quienes rodean a Chávez, porque lo han engañado, están robando y por eso pierde», explicó a la AFP Ana Morales.

«Me parece bien que la oposición esté en la Asamblea Nacional para que así­ la gente se ponga las pilas y haga mejor las cosas», agregó esta mujer.

En un paí­s polarizado, la oposición defiende haber rescatado la pluralidad en el foro parlamentario, que estuvo dominado exclusivamente por el oficialismo luego que los adversarios del mandatario venezolano no participaron en los comicios de 2005.

«Se ha logrado una Asamblea Nacional más plural, donde ya no podrán hacer lo que les dé la gana. Se expresó la mayorí­a del pueblo», dijo el diputado Ismael Garcí­a, uno de los pocos disidentes en el actual Parlamento.

Pero Chávez, que mantiene una considerable aceptación popular luego de casi 12 años de gobierno, aún tiene fuerza en el Parlamento para continuar su proyecto polí­tico de cara a las presidenciales de 2012.

«Estoy contenta igual, seguimos siendo mayorí­a pero tenemos que organizarnos mejor. Al 2012 vamos con todo», dijo Maricela Velo.

«Vamos a defender la revolución rodilla en tierra, fusil en mano», señaló por su parte Zaida Bello.