Mientras los representantes de los trabajadores y empresarios comienzan a reunirse para analizar el próximo aumento salarial, varios son los consumidores que aseguran que el salario mínimo es insuficiente para adquirir los productos de la canasta básica, por consiguiente sería necesario un aumento.
ecoronado@lahora.com.gt


Las recientes estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que alrededor de la mitad de la población en Guatemala no tiene acceso total a la canasta básica vital, cuyo valor general aumenta con los años, aunque su adquisición es indispensable para el bienestar familiar.
Esto porque del costo total de Q3 mil 712 de la canasta básica, el salario mínimo sólo logra cubrir alrededor del 57 por ciento. í‰sta está compuesta por la suma del costo de alimentos, alquiler de vivienda decorosa, vestuario y transporte, entre otros.
Mientras la canasta básica alimentaria, que cubre solo lo necesario para subsistir, tiene un costo de Q2 mil 034 quetzales y de la misma manera, el salario mínimo se ubicó este año aún por debajo de las necesidades básicas planteadas para sobrevivir.
Los precios de ambas canastas contrastan con el salario mínimo, que para actividades agrícolas y no agrícolas se ubica en Q1 mil 703, lo que es insuficiente en Q235 para cubrir el mínimo alimentario, y Q1 mil 834 para la Canasta Básica Vital.
El aumento del salario de 2009 a 2010 fue de Q4 diarios, lo que no se compara a los más de Q100 que se incrementaron los productos de la canasta básica, como resultado de la inflación y otros aspectos que hacen menos eficiente el valor de la moneda.
De acuerdo con el INE, la inflación en julio último fue de 0,38 por ciento, la acumulada desde enero pasado de 3,61 y la interanual de 4,12. Es así como cada vez incrementan el costo de los productos, de acuerdo a las estadísticas.
NECESARIO AUMENTO
Floridalma Contreras Vásquez, del Consorcio de Organizaciones Sociales y Sindicales de Mujeres en la Economía, refiere que es necesario un aumento al salario mínimo como consecuencia del incremento constante en el costo de vida.
Actualmente, Contreras es una de las delegadas ante la comisión paritaria para la discusión del salario de las trabajadoras de la industria textil, que debe enfrentarse al sector patronal para conseguir un mejor ingreso para el gremio que representa. Pero durante los últimos 15 años, esta comisión no ha podido llegar a un acuerdo para formular un aumento al salario.
Sin embargo la negociación continúa y la representante denuncia que actualmente el salario de las mujeres trabajadoras de maquila es insuficiente, porque roza los 51.75 diarios que son 1 mil 500 quetzales mensuales, una cantidad por debajo del salario mínimo establecido para otras actividades.
«Creemos que es incoherente, el valor del dinero se ha perdido, pasamos de pobreza a pobreza extrema. ¡Cómo podemos decir que una trabajadora de maquila tiene calidad de vida con 1 mil 500 quetzales!», critica Contreras Vásquez.
La representante de las mujeres sindicalistas resalta que después de varios análisis del salario de las trabajadoras de las maquilas y los datos que reflejan un incremento del 17 por ciento en exportaciones en textiles, que resulta ser más de mil millones de dólares, por lo tanto cree que este sector de empresarios tienen la posibilidad de incrementar el salario.
«Planteamos que es necesario aumentar a 100 quetzales diarios el salario de las trabajadoras de maquila», solicitó en nombre de todas las trabajadoras de este sector, porque enfatiza que muchas de ellas son madres solteras y sobreviven con su salario, y, si alguna gana un poco más es porque trabaja más de 12 horas.
La directiva del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) refiere no se puede hablar sobre un aumento al salario mínimo, porque ello repercutiría negativamente en varias empresas, que al no poder incrementar los sueldos habrían de recortar personal.
Carlos Amador, presidente del CACIF, recalcó que «hay que seguir analizando un aumento por productividad y el sistema actual de cómo se hacen las negociaciones». Además resalta que es necesario permitir que los trabajadores laboren por horas, porque hablar de incremento «lo único que hace es desplazar a la gente a la informalidad, donde todos pierden»
SE VIVE MAL
«Con el salario mínimo se sobrevive, pero se vive mal», explica Rubén Darío Narciso, analista de la Asociación de Investigación de Estudios Sociales (ASIES), porque según refiere la baja remuneración a los trabajadores es una de las causas por las que Guatemala está atrasada en indicadores sociales, como educación, alta desnutrición y mortalidad infantil, que ocurren porque muchas personas no tienen acceso a satisfactores mínimos.
Tomando en cuenta como referencia los datos de la canasta básica vital, de Q 3 mil 712, ya es una diferencia bastante alta, comparado con el salario mínimo, señala Narciso, pero también hace la salvedad que en estos datos se tiene contemplado el uso de transporte, educación y salud pública para una familia, pero si se presentaran satisfactores de un poco más de calidad, la cantidad se elevaría.
Para Narciso el gasto que una familia urbana promedio tendría que hacer para tener una vida un tanto más digna está entre siete y ocho mil quetzales, que sería el costo que tendría la canasta básica vital. Y, ante la falta de solvencia económica es un problema que tiene consecuencias que cada día enfrentan todos los guatemaltecos, como la violencia, delincuencia, desnutrición y mortalidad infantil, expone.
El analista de ASIES define que la decadencia social «es un reflejo de que los salarios no alcanzan para lo más mínimo», pero por otro lado si el presidente ílvaro Colom aumentara el salario mínimo podría llevar a la quiebra a varias empresas que no podrían pagar este tipo de salarios y quizá sólo las empresas más grandes podrían pagarlos, pero en el país la mayoría son micro y pequeñas empresas, reflexiona Narciso.
ANíLISIS
Narciso realiza el análisis en relación a los costos que tendría que realizar una familia de cuatro personas y detalla que «una vivienda o alquiler donde tengan una habitación compartida y una de la familia, y que no vivan en un dormitorio hacinados, sino que en una situación más digna, por una vivienda de esas características tendrían que pagar alrededor de dos mil quetzales mensuales».
Además sumándole el costo del transporte por la inseguridad, gastos en seguro, en celulares, los colegios, donde un colegio barato es de 125 mensuales, suponiendo que tengan dos hijos, el traslado al lugar de estudios.
«Es una cantidad muy grande de dinero que rebasa por mucho los 3 mil 700 quetzales que alcanzarían solo para vivienda y alimentación», resaltó Narciso.
Entre tanto los representantes de los distintos sectores laborales persisten en conformar una mesa de diálogo que después de más de 15 años, todavía no se ponen de acuerdo y el Presidente es quien toma la decisión al final.
Pero, como históricamente se ha hecho, el analista económico destaca que el aumento sería entre el 4 y 5 por ciento, tomando en cuenta el número de empresas creadas, la inflación y que la mayoría de empresas son pequeñas y muy pocas podrían enfrentar un incremento mayor de salarios.
FAMILIAS GUATEMALTECAS
Para determinar algunos de los problemas que las familias guatemaltecas sufren todos los días para cubrir los gastos en alimentación y vivienda, Diario La Hora entrevistó a varias personas que coincidieron en las carencias y necesidades que sufren por el alto costo de los alimentos.
Rosa María Hernández es una madre de tres hijos y todos los sábados decide ir de compras al mercado para adquirir la comida de la semana; detalló que al mes gasta más de 1 mil 600 quetzales sólo en alimentación para los cinco miembros que componen su familia.
Aunque sus tres hijos estudian en una escuela pública, Hernández se queja del incremento de pasajes en los buses para el transporte escolar, que ocasiona un mayor gasto familiar, para que todos sus hijos puedan educarse.
Francisco Pérez, es un padre de familia que recién se unió con su cónyuge, con quien tiene un niño de un poco más de un año, a quien trata de brindarle lo mejor que puede, a pesar de las carencias, puesto que tiene que trabajar turnos de noche y fines de semana para mejorar los ingresos familiares, refiere
Como repartidor de comida rápida, Pérez destaca que gana muy poco, pero actualmente intenta buscar otro trabajo por la madrugada para brindarle a su familia una vida mejor, aunque esto conlleve dejarlos en el abandono durante la mayoría del tiempo.
Marta López, una madre soltera de 23 años, trabaja en una zapatería. Todos los días debe dejar a su hijo de 3 años al cuidado de sus familiares, porque tiene que trabajar para cubrir los gastos de alimentación de ambos, y, se queja que a pesar de trabajar fines de semana y feriados, su salario es un poco mayor del salario mínimo, y que aún así no le es suficiente para cubrir los gastos en su totalidad.
Aunque poco entiende de las causas de la inflación, el aumento de precios representa un duro golpe para su economía familiar y como millones de guatemaltecos, debe lidiar todos los meses con un salario con el que apenas consigue comprar un poco de comida.
PRODUCTOS PRECIOS INE PRECIOS MERCADO CENTRAL
Pollo con menudos Q. 12.05 Q.13.00 y Q. 15.00*
Hueso con carne de res Q. 9.79 Q. 10.00 y Q. 12.00*
Frijol Negro Q. 5.27 Q. 5.00 y Q. 5.50*
Gí¼isquil Q. 3.45 Q. 3.00 y 4.00*
Ejote Q. 5.52 Q. 5.00
Tomate Q. 4.19 Q. 4.00 y 5.00*
Papas Q. 4.33 Q. 4.00 y 4.50*
Margarina Q. 9.23 Q. 9.00
Aceite corriente Q. 14.50 Q. 10.00 y 15.00*
Azúcar Blanca Q. 3.10 Q. 3.00
*precios varían dependiendo calidad.
El índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,4 puntos porcentuales y la inflación alcanzó 3,65 por ciento en los primeros ocho meses de 2010 en Guatemala, informó el mes de septiembre el INE.
El director de estadísticas del IPC, Luis Arroyo, explicó en una rueda de prensa que la inflación interanual se situó en 4,10 por ciento. Y señaló que de los 26 productos que integran la canasta básica, 12 subieron de precio, otros 12 bajaron y 2 mantuvieron su mismo costo en agosto pasado.
También comentó que en la evaluación todavía no se reflejó el impacto que han tenido los daños que han causado las lluvias de los últimos días en los cultivos agrícolas.
El funcionario explicó que algunos de los productos que subieron de precio en el grupo de alimentos y bebidas, que tienen una ponderación del 38,75 por ciento en el costo de la canasta básica están la zanahoria (4,03%), el maíz (2,83) y las tortillas (1,75).
Sin embargo, hubo otros que bajaron su precio en este mismo grupo como el gí¼isquil (22,08%), tomate (15,95) y hierbas culinarias (5,72). La meta inflacionaria para este año fue fijada por las autoridades entre 4 y 6 por ciento.
Rubén Darío Narciso
ASIES