Estamos casi al final de un nuevo ciclo escolar; miles de miles de estudiantes de ambos sexos adquirirán la calidad de profesionales a nivel medio en la diversidad de carreras que el Ministerio de Educación autoriza en el sector educativo oficial y privado.
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Por tradición, la sociedad guatemalteca persigue alcanzar logros estudiantiles que lo lleven a las carreras universitarias y por ende asegurar un futuro económico por encima del término medio guatemalteco; lo cual es loable y justo. En ese orden de ideas, el Ministerio de Educación tiene autorizadas más de cien carreras para el nivel diversificado, mismas que sirven en su mayoría los establecimientos educativos privados en los más de 9 mil establecimientos en el país.
Sin embargo a través del tiempo, las diferentes administraciones gubernamentales por medio del Ministerio de Educación no le prestaron atención al rubro de la EDUCACIí“N Tí‰CNICA INDUSTRIAL, la cual permanece como «la cenicienta de la educación» en nuestro país; es decir, que no existen suficientes establecimientos que impartan carreras técnicas; lo que implica que se pierdan vocaciones y aptitudes en cualesquiera de las disciplinas enmarcadas como tales. «Esfuerzos» se realizaron, pero no se logró concretar en la mente de las autoridades educativas anteriores, la idea de que la educación técnica es base del desarrollo de un país; porque en ese accionar de la vida diaria, se necesita de personas que conozcan de forma técnica y científica la resolución de problemas; y ese campo está dominado en un gran porcentaje por mano de obra no calificada, lo cual incide en la calidad de trabajo que se desarrolla.
Es necesario que el Ministerio de Educación le brinde atención a este rubro la educación; la juventud tiene derecho a estudiar carreras técnicas en establecimientos oficiales que brinden dicha oportunidad; el Instituto Técnico Vocacional Dr. Imrich Fischmann, el Instituto de Bachillerato en Construcción, el Instituto Técnico Industrial Georg Kerchersteiner en Mazatenango; y los que funcionan en Puerto Barrios, Quetzaltenango, Guastatoya, San Francisco en Petén, y otros más, ser atendidos proporcionándoles materiales, equipo y herramienta para el desarrollo a cabalidad de sus actividades.
¿Estará dispuesto el señor Ministro de Educación y su equipo técnico pedagógico para analizar las posibilidades de atender a los institutos nacionales de educación técnica? De ser así, la sociedad se lo reconocería; de no ser así, se desperdiciará una oportunidad más para el beneficio de la juventud.
Y a propósito: ¿qué pasará al fin con las instalaciones de la finca Santo Tomás, misma que fue destinada para el desempeño del Instituto Tecnológico del Sur? ¿Seguirá sirviendo para el solaz y esparcimiento de los funcionarios?