Asistencialismo incrementó en 16% el hambre


La campaña Vamos al Grano y el Foro de Organizaciones No Gubernamentales Internacionales (FONGI) criticaron las medidas adoptadas por el Gobierno guatemalteco de priorizar la ayuda a programas asistenciales y no a programas productivos que beneficien a mujeres y pueblos indí­genas, considerando que tales errores han incrementado en un 16 por ciento el hambre en la población.

Flor de Marí­a Ortiz
florortiz@lahora.com.gt

Los pocos avances que se han llevado a cabo en tema de alimentación tendrí­an que ser más eficaces, porque actualmente existe un 16 por ciento de la población guatemalteca que pasa hambre; para lograr un paso más es que los protagonistas de los programas deben ayudar a las poblaciones más vulnerables, que son las mujeres y los pueblos indí­genas -que son campesinos-.

Pilar Orenes, representante de Oxfam Guatemala, dijo que «para que la población beneficiada pueda generar recursos y disminuir el hambre hay que incluirlos en las estrategias en la definición de los programas, porque la ayuda que llegue podrá ser mejor utilizada».

Orenes aseguró que existen leyes buenas en el paí­s, pero que por intereses polí­ticos estas no son bien implementadas en las poblaciones necesitadas.

í‰lmer Velásquez, representante de la Coordinación de ONG y Cooperativas (Congcoop), agregó que «en cuanto a la cooperación internacional, ésta no aborda el tema fundamental de Guatemala como el ordenamiento territorial y el acceso de los campesinos a la tierra; lo que hace es que la ayuda internacional no es bien implementada para desarrollarse en el campo».

Además, Velásquez agregó que hay un número aproximado de 800 mil productores en el paí­s que no tienen tierra y eso es un problema fundamental; pero lo positivo de las internacionales es que quieren ayudarnos, no obstante el Gobierno no presta atención a las demandas de la población pobre y de escasos recursos.