Una necesidad urgente de incrementar los recursos del Estado es anunciada nuevamente por el Ejecutivo, quien dio a conocer que entidades internacionales podrían retirar su apoyo a Guatemala derivado de este tema. Sin embargo, no se habla de transparencia.
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En el programa radial Despacho Presidencial, el presidente ílvaro Colom reiteró la necesidad de recursos económicos para poder realizar una reconstrucción «con transformación» y señaló que la ampliación presupuestaria que fue aprobada por el Congreso no era para reconstrucción sino para «pagar emergencia», donde se incluye atender a la Conred e Insivumeh.
Además, al parecer del Ejecutivo, entidades como el Banco Mundial, Banco de Desarrollo y otros, podrían dejar de apoyar al país al observar que no existe interés de los guatemaltecos por incrementar la recaudación tributaria.
Ronaldo Robles, secretario de Comunicación Social de la Presidencia, señaló que han «leído entre líneas» la información enviada por dichas entidades y que comprenden que esa ayuda podría retirarse, «empiezan a señalar que, si Guatemala no pone de su parte, llegará el momento en que no se puede seguir contribuyendo mucho», dijo el funcionario.
También, el mandatario señaló que el anuncio de que la comunidad internacional «se podría desestimular» en la ayuda económica a Guatemala, derivado de la «irresponsabilidad local», se había dado desde 1991, cuando él empezó en la administración pública.
TRANSPARENCIA
Colom también destacó que ese retiro podría darse «en el momento en que Guatemala no se pueda endeudar más» y señaló que hasta el momento el país se ha administrado bien en términos económicos.
El anuncio realizado por el Ejecutivo es considerado por Rubén Darío Narciso, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, como un llamado de atención tanto para el sector privado como para la sociedad civil, en cuanto a la necesidad de elevar la recaudación tributaria para obtener el tipo de Estado que se necesita.
Pero además, el analista considera importante que el Gobierno tome en cuenta su obligación de dar el ejemplo en cuanto a la transparencia en el gasto, así como debe considerar que, para que una reforma fiscal sea aceptada, debe ser planteada con «sentido común», presentándola en tiempos viables y con propuestas razonables.
«Mientras exista la percepción de que no hay transparencia en el uso de los recursos públicos y mientras no se plantee de forma adecuada, va a haber negativa de parte del sector privado para entrar a discutir una reforma fiscal», dice Narciso.
Por su parte, Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones Económicas, considera que esta es una «amenaza» para tocar nuevamente el tema de la reforma fiscal, pues explica que los bancos no retirarán su ayuda porque están interesados en que se pague la deuda que actualmente se tiene.