Fuertes vientos e intensa lluvia azotaron la tarde de ayer la capital guatemalteca, provocando un caos en las principales calles, debido a la saturación de agua que colapsó los drenajes y a un apagón que sacó de funcionamiento los semáforos.
Además, una escuela pública ubicada en la periferia sur se inundó y los cuerpos del socorro trabajaban para rescatar unos 200 niños atrapados en las instalaciones.
El alto nivel de agua que cayó en la capital averió pequeños vehículos y motocicletas que iban en marcha, lo cual también dificultó el tránsito de personas, mientras que otras arterias se vieron obstaculizadas porque la fuerza del viento derribó varios árboles.
Para evitar tragedias humanas, la Policía Municipal de Tránsito capitalina recomendó no transitar cerca de postes y árboles.
El Instituto Meteorológico explicó que la lluvia no está asociada a algún fenómeno climático en particular, sino que es propio de la temporada lluviosa.