El movimiento guatemalteco por lograr su independencia fue parte de un proceso que involucró a diversos sectores sociales, especialmente los criollos y la gente cercana a ellos. La ciudad de Guatemala era muy joven: no tenía 50 años de haber sido fundada, como consecuencia del terremoto de 1773, y Guatemala contaba con una población de aproximadamente un millón de personas, de las cuales 660 eran indígenas, 300 mil mulatos negros y entre 50 ó 40 mil blancos, es decir, criollos (hijos de españoles nacidos en Guatemala) y peninsulares.
ccaceresr@prodigy.net.mx
Inicialmente debe señalarse que en el Reino de Guatemala (Belice, Costa Rica, Chiapas, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua) hubo diversas insurrecciones y levantamientos populares constituyendo el desenlace final de protestas contra los impuestos, el trabajo forzado, las exigencias de la Iglesia (pago del diezmo, para citar brevemente), el arrebato de tierras comunales o el irrespeto a las creencias y rituales indígenas.
En la región debe destacarse la insurrección que se efectuó en Nicaragua el 5 de noviembre de 1811, cuando el sacerdote Matías Delgado llamó a la rebelión tocando las campanas de la iglesia La Merced. El movimiento fue sofocado por las autoridades, pero también hubo otros movimientos de protesta en Granada, León y Rivas. En San Salvador puede citarse el levantamiento que se realizó a partir de 1811 y, en Totonicapán, Guatemala (1820), la sublevación indígena de mayor importancia en la región cuyos líderes fueron Atanasio Tzul y Lucas Aguilar, contra los impuestos eclesiásticos y el tributo. Este hecho representó una debilidad para el gobierno español en Los Altos de Guatemala. Entre las implicaciones del movimiento debe citarse que los pobladores eligieron a sus representantes y gobernaron aproximadamente 23 días. Fueron reprimidos con violencia. La resistencia indígena al tributo fue relevante e impactó a nivel internacional. No era un movimiento propiamente independentista, pero revelaba el descontento y malestar de un sector mayoritario de la población.
También es conveniente señalar que durante el siglo XVIII se presentó un movimiento de intelectuales que, con sus escritos, lograron profundizar con relación a las desigualdades en el Reino de Guatemala, y destacaban también aspectos de la vida cultural. Esta intelectualidad se hizo sentir en las transformaciones educativas en la Universidad de San Carlos y en proyectos realizados por la Sociedad Económica de Amigos del País.
Los españoles peninsulares imponían socialmente una relación marginal: en política (negación de cargos prominentes a los criollos), y la apropiación de las designaciones militares y religiosas. Asimismo, el reino español no confiaba en los criollos para que ocuparan cargos políticos y optaba por enviar funcionarios desde España que no conocían la realidad socioeconómica y política de la región. Era parte de la prepotencia que se imponía desde España y era parte de la acción de marginalidad de los gobernantes españoles. También demostraban un desprecio para los españoles nacidos en América. El gobierno colonial español mantenía una política de despreocupación por el desarrollo cultural, económico y social de los pobladores guatemaltecos. Su expresión injusta se encuentra en precisar si los indígenas tenían alma o no. Estos factores y otros sólo coadyuvaban a ampliar el descontento de guatemaltecas y guatemaltecos hacia un gobierno (el de la colonia), que ejercía sus funciones aplicando criterios como la explotación económica y la represión.
El pensamiento de criollos y otros actores sociales empezó a cambiar al conocer los postulados de la Revolución Francesa e ideas que circulaban en Europa y varios países referentes a los derechos que empezaban a ganarse mediante la lucha social. Un hecho destacado fue el conocimiento que planteaba la anulación del derecho divino de los reyes, pensamiento que provenía del absolutismo político.
En este contexto, empezaban a plantearse (especialmente del sector social de los criollos) en tertulias y otras reuniones la idea de la necesidad de lograr la independencia.