Transgénicos sudafricanos alimentarí­an pollos chinos


Sudáfrica ha logrado este año una cosecha récord de maí­z transgénico, una parte de la cual piensa exportar a China. ARCHIVO

Sudáfrica ha logrado este año una cosecha récord de maí­z transgénico, una parte de la cual piensa exportar a China, cuyas autoridades son mucho menos hostiles que las de otros paí­ses con respecto a ese producto, que podrí­a ser utilizado para alimentar pollos.


Los sudafricanos cosecharon en la campaña 2009-210 un total de 13 millones de toneladas de maí­z, cuatro de ellas excedentes, lo que ha provocado una baja de los precios y el riesgo de quiebra para más de 10 mil agricultores que no encuentran salida a su producto.

«La industria no estaba preparada para estas cosechas récord. Cuando vimos ese excedente, todo el mundo entró en pánico», indicó una responsable del Centro africano de Estudios sobre los Riesgos Biotecnológicos, Mariam Mayet.

Además, «los paí­ses vecinos de Sudáfrica también tuvieron cosechas abundantes» este año, lo que hace más difí­cil encontrar comprador para la producción de la primera economí­a del continente.

Si bien quedan bolsones de inseguridad alimentaria en ífrica, los lí­deres regionales no quieren importar Organismos Genéticamente Modificados (OGM), sector en el cual Sudáfrica se lanzó a fines de los años 90.

Actualmente, el 57% del maí­z sudafricanos es transgénico, pero las industrias de transformación no los separan de los cultivos tradicionales por lo cual todo la cosecha es considerada como OGM.

«Incluso algunos paí­ses que no tienen leyes especí­ficas sobre los riesgos biotecnológicos prohí­ben los OGM, como es el caso de Zimbabue», que no quiere maí­z sudafricano, explicó Mayet.

En abril, ecologistas kenianos habí­an impedido el desembarco de una carga de 40.000 toneladas de maí­z sudafricano en el puerto de Mombasa.

Ante esta situación, Sudáfrica se ve obligada a mirar hacia otros paí­ses con menos reticencias y China aparece como el mercado soñado, teniendo en cuenta además que ambos paí­ses quieren reforzar sus lazos comerciales.

Una delegación gubernamental sudafricana viajó a China a principios de septiembre para discutir la venta de ese excedente de maí­z a los productores de pollos y criadores de ganado.

«Las negociaciones deberí­an cerrarse en octubre cuando una delegación china visite Sudáfrica», señaló el consejero del ministro de Agricultura sudafricano, Ramse Madote, al regresar de Pekí­n.

Aún no se conocen ni el precio de la tonelada ni las condiciones de venta, aunque el acuerdo preocupa a los agricultores que temen que su producción se negocie a valores reducidos.