Internet y el teléfono celular se convertirán, en un futuro inmediato, en los medios de comunicación que van a destronar a la televisión abierta… y será más pronto que tarde. En los últimos días se realizaron una serie de conferencias académicas en Buenos Aires, organizadas por la Televisión por Cable («paga» como se le llama) y los productores y programadores de contenidos audiovisuales, en las que se puso de manifiesto que el reinado que tenía la televisión abierta, ha sido dejada de lado, ya, por estos nuevos medios.
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De hecho, en los últimos años, Internet ha destronado a los medios impresos, puesto que en el mundo entero los periódicos han visto mermar su circulación y los lectores se han trasladado hacia la red para accesar a los diarios de mayor impacto tradicional, sin adquirir el ejemplar. El multimillonario Rupert K. Murdoch (el hombre más poderoso de la tierra a nivel mediático en millones de hogares impactados en sus cadenas de TV por cable y millones de suscriptores entre periódicos y revistas,) había anunciado a Google que iba a cobrar por el acceso a sus cabeceras (periódicos) de Europa, Australia y Estados Unidos. Esta información desató una enorme polémica este año, y pese a todo, no se han cumplido sus advertencias y la gente sigue accediendo a los medios informativos por Internet. Por cierto, la Revista Forbes considera la fortuna de Murdoch en casi los 7 billones de dólares, provenientes de sus negocios de medios de comunicación, entretenimiento y corporaciones de noticias en todo el mundo.
Pero, el anuncio llegó a Buenos Aires de la mano de YouTube, la semana pasada, informando que funcionará (a partir de 2011) como plataforma para que los usuarios de todo el mundo puedan ver programas de TV pagos. Esto implica que las personas ya no tendrán que sentarse frente al receptor de televisión, como hasta ahora lo hacían, para sintonizar su programa favorito. De hecho, lo podrán hacer cómodamente por medio de su teléfono celular con acceso a Internet o bien por medio de su computadora, que en muchos casos se mantendrá conectada mucho más horas que el propio aparato televisor… porque servirá para muchas más cosas que solo ver programas enlatados o películas viejas.
De hecho, hoy día hay un cambio fundamental en las costumbres de las personas modernas, quienes ya no llegan a sus casas, después del trabajo, solo a «tumbarse» ante la TV porque éste medio se ha convertido en un instrumento insatisfactorio, en varios sentidos. Por un lado, los hombres y mujeres que trabajan todo el día conectados a Internet, tienen la costumbre de ser interactivos y la «caja boba» ha dejado de ser atractiva, por su pasividad y una programación anticuada.
Por otro lado, las nuevas generaciones pertenecen a un tipo de público diferente, que anda en busca de otro tipo de programas/contenidos y la TV abierta no logra satisfacer sus curiosidades e inquietudes. La transformación tecnológica, viene protagonizando una veloz mutación de los gustos de los nuevos actores que consumen medios informativos y entretenimiento. Este es básicamente un sector acostumbrado a la interactividad, que desea participar de los contenidos de la comunicación que recibe. Posiblemente ocurre, porque todo el día se la pasa practicando eso, y al llegar a su casa no se puede «desconectar» de dicha costumbre tecnológica… que la tele no le puede ofrecer, hasta hoy.
Al anunciar YouTube esta novedosa plataforma está considerando capturar a ese segmento de personas adultas, con capacidad adquisitiva, inquietas, tecnoaficionadas, ultramodernas e hiperconetadas, y no estamos hablando de jovencitos de 20 años… sino del grupo de personas que deciden en los negocios, las cúpulas productivas a nivel industrial o comercial, los sectores claves de la banca, los servicios y quienes están vinculados con los grupos académicos.
La revolución tecnológica apenas está comenzando y no ha dejado de sorprendernos, ni un solo día. Se estima que el futuro inmediato estará en las redes sociales que han impuesto su ritmo en Internet y creado una minirrevolución dentro de la Red. El futuro lo dirá, en tanto la TV abierta se las verá con los teléfonos celulares y la WWW, de frente: cara a cara, próximamente. Con información de la columna de Marcelo Stiletano, publicada en La Nación, de Buenos Aires.