Serbia, que dominó 3-2 a la República Checa, y Francia, que aplastó 5-0 a Argentina, se medirán del 3 al 5 de diciembre en el país balcánico en la final de la Copa Davis de tenis masculino, tras la disputa este fin de semana de las semifinales del torneo.
Los galos habían decidido ya su eliminatoria el sábado, con un rápido 3-0, y este domingo sellaron un 5-0 ante Argentina, que queda en puertas de una nueva final por la «Ensaladera», mientras que los serbios consiguieron remontar la eliminatoria más equilibrada y pasar de 1-2 a 3-2.
Serbia será el país que acoja la final, lo que complica la tarea a los jugadores galos, que ya han mostrado su preocupación por tener que medirse a Novak Djokovic y compañía.
«Los jugadores serbios Djokovic y Tipsarevic tienen mucho talento y tendrán 20.000 personas detrás, así que será duro. Pero si pudiéramos conseguir este sueño, allí, en su casa, sería increíble. Tenemos un proyecto, un sueño colectivo», comentó el capitán de Francia, Guy Forget, tras conocer el rival.
Djokovic, por ejemplo, mantiene estadísticas muy favorables ante algunos de los principales jugadores franceses, Gael Monfils (5-0), Richard Gasquet (2-1) y Gilles Simon (4-1), aunque tiene en Jo-Wilfred Tsonga uno de sus peores adversarios (ventaja 5-2 para el tenista galo).
Francia, que ya había ganado 5-0 a la campeona España en los cuartos de final en Clermont-Ferrand, liquidó sin opciones a una decepcionante Argentina, sin opciones en la pista rápida de Lyon.
Simon había abierto el domingo con el cuarto punto, superando sus problemas de salud por dolor en la garganta y ganando a Eduardo Schwank en tres mangas, por 7-6 (7/5), 6-7 (6/8) y 6-3. Después, Arnaud Clément culminó ante Horacio Zeballos (7-5, 6-1) el triunfo «en blanco» (5-0).
«Será difícil, sí. Pero hemos ganado mucha confianza en los últimos partidos (en la Copa Davis), hemos demostrado que somos peligrosos y tendremos oportunidades para ganar, aunque evidentemente será muy difícil», comentó Simon sobre el próximo duelo con los serbios.
El equipo de los Balcanes consiguió dar la vuelta a una situación muy complicada, después de empezar el último y definitivo día con un 2-1 en contra ante la República Checa, que cayó en la final de 2009 ante España en Barcelona.
El «héroe» del domingo y del fin de semana fue Janko Tipsarevic, que consiguió el tercer y definitivo punto ante Radek Stepanek, por 6-0, 7-6 (8/6) y 6-4, en el último enfrentamiento de la semifinal de Belgrado.
Serbia había empezado a remontar poco antes, en el duelo de «números 1», en el que Novak Djokovic superó en cuatro sets a Tomas Berdych (4-6, 6-3, 6-2, 6-4).
Ese partido del reciente finalista del Abierto de Estados Unidos, que había tenido problemas estomacales que le impidieron jugar el individual del viernes, estuvo interrumpido diez minutos por una caída de Djokovic, que se dañó en la rodilla derecha. Poco después volvió a la pista, con un vendaje.
«No me sentía bien al principio del partido, pero la caída me ha dado energía, me ha despertado», explicó el número 2 del mundo, mientras que Berdych lamentó la dificultad de estos partidos en la Copa Davis. «La presión es enorme», dijo.