Después que esta semana el Congreso de la República aprobó la designación de más recursos destinados para la reconstrucción de los daños causados por las fuertes lluvias, analistas expertos en reconstrucción resaltan la importancia de un reordenamiento territorial, además de promover la transparencia en el gasto público, como principales factores a tomar en cuenta.
ecoronado@lahora.com.gt

Los expertos lamentan las tragedias ocurridas, no obstante también reiteran que se pudo evitar la mayoría de las muertes, pero si se hubieran efectuado trabajos efectivos en la construcción de las carreteras, como en el caso de la ruta Interamericana.
«Todo el dinero tiene que ser supervisado y no se va a tirar como se hizo con todos los puentes que se hicieron sin supervisión», lamentó Eduardo Velásquez, investigador del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR).
Velásquez criticó la falta de transparencia con la que se han ejecutado los fondos en las construcciones, porque explica que ahí es donde está el meollo de los problemas; además recomendó hacer auditoria a las empresas contratistas con el Estado que han trabajado en carreteras y puentes.
El ordenamiento territorial es importante, según Velásquez, pero insiste en que es imprescindible supervisar el uso de los fondos asignados porque hay una gran corrupción, entonces es «como estarles dando dinero, pero solo los financieros y bancarios lucran».
Además, de acuerdo con la opinión del investigador del CEUR, «No hay una dirigencia capaz en el país para sacarlo del hoyo», por lo tanto el endeudamiento al que están sometiendo al país no tiene rumbo y lógica porque no se está pensando en un reordenamiento estructural que evite que los mismos vuelvan a ser perjudicados.
DESASTRES SOCIALES
Adrián Zapata, director del Instituto de Análisis e Investigación de los Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (IPNUSAC), refiere que la infraestructura es importante, pero no es el único elemento a tomar en consideración porque todos estos desastres, «más que desastres naturales, son desastres sociales, porque dependen de las condiciones de vida de la gente y así son los efectos que tienen los fenómenos naturales».
Es decir, que las personas más pobres son las más vulnerables por las lluvias; entonces, el director del IPNUSAC explica que hay que considerar que todos esos desastres sociales tienen una secuela muy grande en el tejido social afectado, por lo que no es sólo asunto de reparar las carreteras y los puentes.
«Más bien, es necesario considerar todo el daño humano que se ha causado y hacer ver que la idea que debería prevalecer no es la de reconstruir, porque ¿qué vamos a reconstruir? Las mismas condiciones de vulnerabilidad que han permitido esos efectos».
Zapata también dijo que «los fenómenos naturales tienen causas estructurales y eso significa que siempre las víctimas son las mismas, los pobres y excluidos; y, mientras no se entre a ese problema de fondo, la situación se reitera una y otra vez».
PROTAGONISTAS
Los desastres naturales tienen como protagonistas a los pobres y las víctimas son los que viven en las laderas, barrancos y áreas marginales, por lo que debe haber una propuesta de reordenamiento territorial, enfatizó el director del IPNUSAC.
Además recomendó al Estado que en situaciones de desastre no debe estar dirigido únicamente a reconstruir, sino que tratar de enfrentar las causas estructurales que vulneran a la población y las hace víctimas de los fenómenos naturales.
Por último concluyó Zapata que es necesaria una propuesta de desarrollo rural, pero también de ordenamiento territorial para que las personas que viven en las laderas y barrancos puedan encontrar un lugar en el que no corran mayor riesgo.
Al menos cinco miembros de una familia indígena murieron soterrados por un alud ocasionado por las lluvias en el cantón de Pasaúl, Sacapulas, Quiché, unos 180 km al norte de Guatemala, informaron los cuerpos del socorro.
Los Bomberos Voluntarios de tres compañías hasta anoche habían rescatado cuatro cadáveres identificados como Juana Zarat Real, de 28 años, y de sus hijos de 8, 2 y 1 año, precisó un portavoz de la entidad del socorro.
Explicó que las tareas se complicaron debido al mal tiempo que impera en el lugar para rescatar a la quinta víctima mortal del alud.
Las cinco personas fueron sorprendidas en su endeble vivienda cuando el borde de una montaña vecina se desplomó, firmó.
Varios municipios del departamento de Quiché se encuentran incomunicados debido al desbordamiento de ríos que han derribado al menos dos importantes puentes.
Guatemala sufre los estragos de las lluvias más intensas de las últimos seis décadas, que en este invierno (mayo a noviembre) han dejado 258 muertos y pérdidas por unos 1.500 millones de dólares.
Eduardo Velásquez
Investigador del CEUR
Adrián Zapata
Director del IPNUSAC