España busca semifinales


Un año después de la final ganada por España a Serbia (85-63) en el Europeo de basquetbol en Katowice (Polonia), ambos equipos se ven de nuevo las caras en una gran cita, esta vez en los cuartos del Mundial de Turquí­a, donde buscarán mañana el pase a las semifinales.


El choque entre ambos, con aire de revancha para los balcánicos, se presenta como uno de los platos fuertes de la antepenúltima ronda y como el duelo entre los últimos campeones del torneo, ya que España ganó en 2006 y Yugoslavia, de la que los serbios son herederos, hizo «doblete» en 1998 y 2002.

Sus inicios en el torneo no fueron del todo esperanzadores, con la «Roja» perdiendo en dos de sus tres primeros partidos -ante Francia y Lituania- y Serbia cayendo en la segunda fecha del grupo A ante Alemania, pero desde entonces han recuperado la ilusión y han encadenado triunfo tras triunfo.

En octavos tuvieron rivales complicados y, tras duras batallas, consiguieron sobrevivir: los serbios vencieron en un duelo balcánico a sus vecinos croatas (83-82), mientras que España se deshizo de una decepcionante Grecia (80-72), en la reedición de la final del último Mundial (Japón-2006).

En los dí­as previos, España ha tenido que hacer frente a problemas en su juego interior, con sus pí­vots Felipe Reyes y Marc Gasol como centro de la preocupación.

El primero acabó el partido ante los helenos con nuevas molestias en el cuello, un problema recurrente que motivó su viaje a Madrid para ser analizado por su doctor de confianza, tras lo cual regresó a Estambul el lunes, asegurando que estaba bien y que jugarí­a sin problemas ante los serbios.

«Me conozco bien, sabí­a que si no realizaba este tratamiento de choque podí­a peligrar el Mundial. Tomamos la decisión de ir a Madrid y acertamos», señaló tras volver a la ciudad del Bósforo.

Por su parte, Marc Gasol se ha visto afectado en los últimos dí­as por una «amigdalitis aguda» que no le impedirá jugar, pero que ha afectado su descanso y su estado de forma, con lo que será otra de las incertidumbres del dí­a.

España es consciente de que necesitará todas sus armas para no naufragar ante un equipo que dominó el grupo A, ganando en la última fecha a Argentina (84-82), y que cuenta en sus filas con hombres muy peligrosos.

Nenad Krstic y Milos Teodosic, sancionados recientemente por su implicación en una pelea en un amistoso en Atenas en agosto, están entre ellos, pero el equipo ha demostrado también tener un buen banquillo, capaz de desatascar partidos complicados, con el joven y prometedor Milan Macvan.

«No tenemos nada que perder, somos un equipo con gente joven y creo que vamos a jugar mejor que en el Europeo de hace un año. Aquel partido de Katowice ya quedó atrás y queremos llegar a semifinales», dijo el DT de los serbios, Dusan Ivkovic.

El vencedor del duelo se verá en semifinales con el ganador del Turquí­a-Eslovenia, también programado para el miércoles, siempre con la mente puesta en la final del domingo, hacia la que Estados Unidos camina de exhibición en exhibición por el otro lado del cuadro.