Encaminados a través de una visión, emanada específicamente por el Creador del universo, el pastor César Donis, su esposa Silvia de Donis y sus hijos Paulo, Deiris, Jemima y Cesia llegaron hace más de tres años a Lo De Fuentes, zona 11 de Mixco, y establecieron el templo evangélico «Tabernáculo Agua Viva». Vivimos época en la que la violencia pareciera no tener fin, los medios de comunicación informan de atrocidades lamentables que vienen en la mayoría de casos no solo a deprimir, sino a enlutar muchos hogares. La situación es desesperante, y la descomposición social total que se vive en nuestro país, tiene sin lugar a duda sus orígenes en la decadencia de valores morales y en la escasa visión de prosperidad fundamentalmente espiritual que tiene la juventud guatemalteca. Cada día, desfilan por lo menos 20 cadáveres hacia la morgue; sin embargo, ante esta situación nuestros flamantes funcionarios que no funcionan como tales, permanecen de brazos cruzados, se hacen de la vista gorda, se lavan las manos al igual que Pilatos, y se muestran indiferentes; importándoles un pepino la población que un día sirvió de escalera para quienes hoy están en el poder. La mayoría de muertos son jóvenes que como ovejas descarriadas, no tuvieron un buen dirigente o un verdadero pastor que los condujera por el camino de la paz. Por supuesto, no todo está perdido en Guatemala; en Lo De Fuentes, jurisdicción de Mixco, conocidas por las autoridades de seguridad, como lugar conflictivo o zona roja, el ideólogo, teólogo, visionario y principal fundador del templo evangélico Tabernáculo Agua Viva, ha logrado, a través de su ejemplo y enseñanzas bíblicas, rescatar del vicio de las drogas y el alcohol a más de un centenar de jóvenes. Felicitaciones al pastor César Donis, y sirva el presente comentario como un reconocimiento a la familia pastoral por la labor social, cultural y educativa que realizan en Lo De Fuentes zona 11 de Mixco. Además, el referido artículo quedará como ejemplo y leyenda a futuras generaciones. ¡í‰xitos!